27/05/2026
No lo sabe mucha gente, pero mi papá falleció 15 días antes de que me reciba como nutricionista.
En ese momento elegí poner el duelo en pausa y sentarme a estudiar. Por mí, por él y por todo el esfuerzo de esos años.
Pero cuando salí de rendir ese examen final, sabía que tarde o temprano iba a pasar factura.
Fingí demencia, seguí adelante como si nada.
Hasta que, 4 años después, también perdí a mi mamá.
Y ahí ya no aguanté más.
Solté todo: 3 trabajos, casa, auto, amigos, familia. Me fui del país sola y sin un plan. Dejé de ejercer casi por completo.
Viajé. Volví. Emprendí con .store.ar 💙
Pero, de a poco, todo me fue llevando de nuevo a conectar con lo que me apasiona.
Estos meses volví a mi profesión con más experiencia, más herramientas que aprendí en USA y una mirada completamente distinta.
Este mes lancé ENELAB, el programa donde reuní todo lo que aprendí en estos años. Y se agotó en tres semanas.
Sé que es fruto de mucho trabajo.
Pero también me gusta pensar que, desde algún lugar, ellos siguen acompañándome ✨
Nunca es tarde para empezar de nuevo, las veces que sea necesario.