11/05/2026
Cuando estamos atrapados en el ruido mental, tendemos a confundir nuestras proyecciones de miedo con hechos reales. Esas "sombras" no son la verdad, sino el resultado de nuestra propia ansiedad.
"Darse cuenta" de que estamos agitados es el primer paso para recuperar la visión clara. La paz no es la ausencia de problemas, sino la presencia de una mente que ha decidido no dejarse arrastrar por el torbellino de sus propias suposiciones.