11/05/2026
La RCDV en la Feria del libro
El aroma a papel nuevo flotaba en el aire, enlazándose con los rayos del sol que realzaban los colores vibrantes de las tapas de los libros. Era mediodía en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y caminaba junto al contingente de escritores de SADE (Sociedad Argentina de Escritores) La Plata por los pabellones efervescentes de la Feria del Libro.
Aquellas publicaciones impresas prometían aventuras infinitas, abriendo puertas a mundos reales e imaginarios. Sin embargo, para mis manos que los recorrían y acariciaban, eran intangibles, un Dédalo de pensamientos, de barreras invisibles, sin criterios de accesibilidad como versiones en braille, macro tipo o audio para personas con discapacidad visual.
En medio de ese territorio de letras y murmullos, la Red de Comunicadores con Discapacidad Visual (RCDV) —tejida con hilos de pasión y compromiso por una comunicación accesible e inclusiva— participaba por primera vez de la Feria del Libro, representada por su secretario, José Luis Núñez.
La RCDV Había sido invitada por SADE La Plata a su stand el 28 de abril, no solo para compartir el espacio, sino para presentar las guías elaboradas colectivamente tras meses de trabajo colaborativo. Estos materiales conceptuales tienen el propósito de orientar el abordaje de la temática de la discapacidad a periodistas y profesionales vinculados con la comunicación:
• Guía para la producción de contenidos accesibles e inclusivos para personas con discapacidad visual.
• Guía de recomendaciones para una adecuada audio descripción del contenido audiovisual.
• Guía de recomendaciones para la prevención e intervención en actos de violencia callejera hacia mujeres y disidencias con discapacidad visual.
Si bien las producciones estaban impresas en tinta, contaban con braille en la portada y un QR que redirigía a la página oficial de la RCDV, donde estaban alojadas en formato PDF cada una de ellas.
Rodeados del bullicio expectante de la Feria, los comunicadores desplegaron sus materiales. Historias que antes se perdían en charlas virtuales cobraron vida en vivo, transformando el stand en un puente hacia la inclusión.
Con esta invitación, SADE La Plata no solo cedió su espacio, sino que abrió un nuevo capítulo donde los libros dejan de ser un privilegio visual y se convierten en un derecho compartido.