31/05/2026
Tengo que dormir. No mires la hora. Ya miraste la hora. Genial. Ahora sabés exactamente cuánto tiempo te queda para dormir y eso no ayuda en nada. Si me duermo ahora son cinco horas. Capaz cinco y media. Bueno, no está tan mal. Sí, está mal. Mañana tengo cosas que hacer. ¿Y si no escucho la alarma? Mejor pongo otra. Mejor pongo tres. ¿Y si se queda sin batería? ¿La puse a cargar? Creo que sí. ¿La puse? Tendría que fijarme. No. Si me fijo me despierto más. Aunque ya estoy despierto. ¿Siempre me costó tanto dormir? ¿O antes era más fácil? ¿Por qué dije eso hoy? No tendría que haber dicho eso. Qué vergüenza. Seguro sonó raro. La cara que puso. Sí, definitivamente sonó raro. Seguro todavía se acuerda. Seguro mañana lo comenta con alguien. Nadie está pensando en eso. ¿O sí? Ya está. Dejá de pensar. ¿Por qué no podés dejar de pensar? Respirá. ¿Estoy respirando bien? Ahora estoy respirando raro. ¿Cómo era respirar normal? Me late fuerte el corazón. ¿Late fuerte o le estoy prestando atención? Todos deben estar durmiendo. Todos menos yo. ¿Cómo hacen? ¿Cómo apagan la cabeza? Tengo sueño. Mucho sueño. Entonces dormite. Sí, claro. Dormite. Como si fuera tan fácil....