02/10/2026
Cuando queremos mejorar los depósitos de hierro 🩸, se suele mirar cuánto hierro tiene un alimento.
Pero ese número, por sí solo, dice poco sobre cuánto vamos a poder aprovechar.
Importa la forma en la que viene ese hierro, con qué otros alimentos lo combinamos y cómo preparamos esa comida. 🍽️
🥩 El hierro hemo, presente principalmente en carnes, pescados y mariscos, tiene en general mayor biodisponibilidad.
🌱 El hierro no hemo, presente en legumbres, semillas, vegetales y alimentos fortificados, tiene una absorción más variable.
Y ahí el plato puede hacer una diferencia.
🍋 La vitamina C puede favorecer la absorción del hierro no hemo.
🌾 Los fitatos pueden disminuirla.
☕ El café, el té y el mate consumidos junto con la comida también pueden interferir.
🌱 Y algunas formas de preparación, como el remojo, la germinación o la fermentación, pueden modificar la presencia de fitatos según el alimento y el proceso.
Por eso, no alcanza con contar cuántos miligramos de hierro tiene un alimento.
Y aun armando muy bien el plato, queda otra parte fundamental: ese hierro tiene que atravesar el sistema digestivo y ser absorbido en el intestino.
Y ahí importan otras cosas: qué está pasando en el estómago, en el intestino y en ese entorno digestivo en el que la absorción tiene que ocurrir.
La alimentación importa muchísimo.
Pero comer hierro, absorberlo y finalmente disponer de él no son exactamente lo mismo.
De esa parte de la historia seguimos hablando en el próximo post. 🩸
📌 Guardá este post para la próxima vez que a***s una comida pensando en mejorar tu aporte de hierro.