29/05/2026
Después de una interrupción voluntaria del embarazo, la mayoría de los sangrados suelen ser leves y se autolimitan, sin necesidad de intervenciones adicionales.
Sin embargo, en un porcentaje menor pueden aparecer complicaciones como sangrado importante, dolor, ab**to incompleto o infecciones. En esos casos, es fundamental evaluar qué está pasando. A veces puede haber restos adheridos al útero y, en otras situaciones, es necesario hacer estudios por imágenes para descartar una malformación arteriovenosa como causa del sangrado.
Cuando el sangrado post interrupción voluntaria del embarazo requiere tratamiento, la embolización arterial puede ser una alternativa segura, eficaz y mínimamente invasiva para controlarlo. Frente a estos cuadros, una evaluación a tiempo es clave para definir la mejor conducta en cada caso.