01/11/2021
¡Hola hola! ¿Cómo andan?
Decidí comenzar esta sección de blog para ir contando algunas experiencias que tuve desde que arranqué con la cosmética natural.
Hoy le toca al shampoo:
Verán hace unos días me quedé sin shampoo sólido en la casa de mi pareja y, dado que me di cuenta una vez en la ducha, tuve que terminar de lavarme el pelo con una marca de shampoo industrial. Pasaron los días y mi hermana me comenta que ve que tengo caspa (cosa que yo nunca en mi vida tuve) y hoy, una semana después, me comienzo a sacar cascaritas de la cabeza también; el shampoo industrial me dió alergia en el cuero cabelludo.
Ahora estoy tratando de no usar nada más que el shampoo natural y el acondicionador también natural y masajeando el cuero cabelludo para intentar limpiar todos los restos de químicos que queden en mi cabeza y, de ser necesario, ir a un médico si esto sigue avanzando. Por suerte no es nada grave, solo un poco de caspa, cascaritas y picazón.
Sin embargo, esta experiencia fortaleció más que nunca mi idea de que los shampoo industriales son malos para nuestro cuerpo y que no hay nada más saludable que un shampoo natural.