La Internación Domiciliaria es una modalidad de atención médica que consiste en llevar al domicilio del paciente todos los recursos materiales y humanos que sean necesarios para su correcta atención: médicos clínicos, pediatras y especialistas, enfermería, kinesiología, fonoaudiología, oxígenoterapia, cama ortopédica, equipamiento de alta y baja complejidad, material descartable, medicamentos, etc
., durante el tiempo que sea necesario y conveniente, a un costo significativamente menor que una internación sanatorial tradicional, y evitando muchas de las dificultades que ésta presenta, tales como ansiedad familiar, rechazo por parte del paciente, hospitalismo y sobreinfecciones nosocomiales. La Internación Domiciliaria es hoy universalmente aceptada como alternativa válida, eficiente y confiable, con una relación costo - beneficio sumamente adecuada al cada vez más estrecho margen en el que se desempeñan actualmente los Sistemas de Medicina Prepaga y Obras Sociales, constituyéndose además en una calificada oferta de servicios a los socios y afiliados. Está especialmente dirigida a aquellos casos que no requieran estrictamente de una internación sanatorial, pero que a su vez, por características propias del paciente, no sea posible o conveniente realizar la atención en forma ambulatoria. El Sistema de Internación Domiciliaria es adecuado para el seguimiento integral de pacientes portadores de enfermedades agudas, subagudas y crónicas, y para numerosas situaciones clínicas y quirúrgicas, ya sea reemplazando a la internación tradicional, o bien complementándola, de forma tal que los tiempos sean sensiblemente más cortos.