23/02/2026
En el proceso de sanar, más de una vez, perdemos el foco. Nos olvidamos que el verdadero propósito en esta vida es VIVIR, y eso implica aceptar y tomar la vida como fue, como es, ahora. Sin luchar por cambiar el curso de la historia. Entonces la pregunta sería: cómo no voy a querer cambiar esto que duele hoy? Entonces, transformamos el proceso de sanación en una nueva lucha, sentimos que nunca se termina, que nunca deja de repetirse la historia, y en lugar de sanar y transformar nos encontramos en el agotamiento espiritual de sentir lo mismo que originó la primer búsqueda: no soy suficiente para...
Sanar no implica lucha.
Sanar no implica ser guerreros.
Sanar es abrazar incluso con dolor, la vida que se abre a nuestro paso.
Y en el abrazo el dolor cede.
Y en el abrazo todo te dice: lo que sos, quien sos, está bien.
No hay sanación sin alma. Pero tampoco hay sanacion sin cuerpo. Si duele, falta ese abrazo que te diga que sos suficiente. Quizá es tiempo de mirarte al espejo, decírtelo y dejar de esperar. Porque cambiar de lucha, es seguir en modo alerta, y justamente ese estado de alerta es seguir dormido frente a la verdad que está adentro tuyo: Está bien ser vos mismo 💗
Abrazo reparador 💗