28/08/2026
La gastroenteritis es una inflamación del estómago y de los intestinos. Suele aparecer de forma aguda y puede provocar diarrea, náuseas, vómitos, dolor o cólicos abdominales, fiebre baja y sensación de decaimiento.
👉🏻Puede tener distintas causas. Las más frecuentes son infecciones por virus, aunque también puede originarse por bacterias, parásitos, agua o alimentos contaminados, o por algunos medicamentos. Por eso, aunque muchas veces se la nombra como “un virus”, no todos los cuadros tienen el mismo origen.
🔹️¿Qué sucede en el organismo?
Cuando un microorganismo o sustancia irritante llega al tubo digestivo, puede alterar el funcionamiento normal de la mucosa intestinal. Esta mucosa ayuda a absorber agua y nutrientes, y actúa como barrera de protección.
Durante una gastroenteritis, esa barrera puede inflamarse e irritarse. Como consecuencia, el intestino puede absorber menos agua o eliminar más líquido hacia su interior. Esto explica por qué aparece diarrea. Si además se afecta el estómago, pueden presentarse náuseas o vómitos.
El dolor abdominal y los cólicos suelen relacionarse con el aumento del movimiento intestinal y la inflamación local. La fiebre, cuando aparece, es una respuesta del sistema inmunológico frente a la infección.
Uno de los puntos más importantes es la pérdida de líquidos y sales minerales. Cuando hay diarrea o vómitos, el cuerpo puede perder agua y electrolitos, y eso puede llevar a deshidratación, especialmente en niños, adultos mayores o personas con enfermedades previas.
⚠No todas las gastroenteritis requieren el mismo manejo. Algunas son leves y duran pocos días; otras necesitan evaluación médica, sobre todo si hay sangre en la materia f***l, fiebre persistente, dolor intenso, signos de deshidratación o síntomas que no mejoran.
Comprender qué pasa en el cuerpo ayuda a no minimizar los síntomas ni automedicarse. Desde una mirada integral, también es importante observar el contexto: qué se comió, si hubo contacto con otras personas enfermas, cómo está la hidratación, el descanso y el estado general. Escuchar al cuerpo y consultar a tiempo permite acompañar mejor el proceso y cuidar la salud digestiva con más claridad.