03/07/2026
Si hubiera un medicamento capaz de reducir el riesgo de deterioro cognitivo, mejorar el estado de ánimo, favorecer el sueño y proteger la salud cardiovascular, probablemente todos querríamos tomarlo.
Sin embargo, existe una intervención con evidencia científica para lograr gran parte de esos beneficios y muchas veces la subestimamos: el ejercicio físico.
No hace falta empezar con grandes objetivos. La clave está en la constancia.
No entrenes solo para cambiar tu cuerpo.
Hacé ejercicio para cuidar el órgano que te permite pensar, recordar, aprender y disfrutar de la vida: tu cerebro.
¿Cuál es la actividad física que más disfrutás hacer? Te leo en los comentarios.