28/05/2026
"Las parejas se sienten más felices cuando saben escucharse y recibir, y eso implica a menudo ir un paso por detrás del otro.
Porque si verdaderamente nos interesa nuestra pareja, asumimos nuestra ignorancia y activamos nuestro querer saber, nuestra curiosidad y el deseo de entender cómo funciona el mundo de quien está a nuestro lado.
Y, al interactuar, la primera premisa debería ser asumir nuestra profunda ignorancia sobre la realidad del otro.
Pero en vez de esto ocurre que uno de los dos miembros de la pareja está hablando y el otro, en lugar de estar en la escucha, en el verdadero interés, está tratando de llevarlo a sus propios modelos, a su visión de la realidad, a sus conveniencias.
Hay algo intrínsecamente agresivo en creer que se entiende al otro en lugar de escucharlo realmente. Ahí nos perdemos algo, y además podemos generar mucha irritación. Porque tan importante como ser entendido es ser recibido, y quizá lo primero sea fruto de lo segundo."
Joan Garriga
del libro Bailando juntos