27/03/2026
Detrás de la Decisión: Un Llamado a la Compasión
Hoy, una joven en España dejó de estar con nosotros. Ella eligió la eutanasia como fin a su camino, y en medio del ruido de opiniones y argumentos, yo como psicóloga necesito decirlo con toda fuerza: ella fue una persona. No un caso, no un tema de debate, una vida con una historia que merece ser vista.
No la conocí personalmente, pero sé que existió.
Quizás intentó hablar de lo que sentía y encontró palabras insuficientes o miradas que no entendían. Quizás luchó mucho tiempo, buscó ayuda y encontró solo más angustia. Porque el dolor humano tiene límites —límites que cada uno lleva en lo más profundo, y que nadie más puede medir.
No se trata de estar a favor o en contra. Se trata de entender que cuando alguien llega a ese punto, no actúa por capricho ni debilidad, sino haciendo lo único que considera posible para poner fin a un sufrimiento a menudo invisible: no se ve en exámenes, pero consume cada instante.
Lo que estas personas necesitan es presencia. Para escuchar sin interrumpir, sostener sin imponer, acompañar incluso cuando no entendamos. Porque solo ellos conocen la verdad de su dolor.
Tal vez el mayor regalo que podemos ofrecer no sea tener la respuesta definitiva. Sino recordar siempre que detrás de cada decisión tan profunda, hay una vida que amó, luchó, sintió… y que al final, dolió tanto que decidió poner fin al camino.
Como psicóloga, creo que nuestra tarea no es juzgar lo que no podemos sentir, sino cultivar una compasión capaz de abrazar la complejidad del ser humano. Porque la verdad más profunda es que ningún ser elige el dolor, ni la salida de él, a la ligera.
Que ella descanse en paz. Y que su historia nos recuerde la humanidad que habita en cada uno de nosotros.
Psic.Angela Milene