11/08/2026
Hoy el mundo se partió en dos para muchos. Para algunos, literalmente; para otros, en sentido figurado. Y es que esta tierra nos ha mostrado nuevamente cuán vulnerables somos.
La línea delgada entre estar en este plano y no estar es muy real.
Pero estar frente a tus hijos, siendo valiente durante el temblor, frente a las alarmas, mientras el miedo te susurra en las entrañas, con la completa certeza de no saber lo que va a pasar… supera por completo lo que imaginé un día que significaba ser mamá.
Soy el tipo de persona que se resguarda de las noticias, que ya no ve películas violentas o crudas porque me sobrepasan. Pero también soy la que sostiene a sus hijos mientras les hacen cirugía o lo que necesiten, aunque al final me desmaye.
Todo esto para decir que mi corazón está agradecido de poder decir: estuve un día más en esta tierra, con mi combo favorito, con la certeza de que mis papás y los seres que amo están bien, pero con el temblor aún en las manos por haber visto de cerca la posibilidad de que este fuera el último día acá, en esta casa, en este plano.
Mis oraciones siempre están para quienes lo necesiten. Pero lo que más deseo es que padres e hijos puedan tener paz y fortaleza en el corazón, con la fe suficiente para seguir creyendo que todo va a estar bien.
Colombia y Venezuela los abrazo con el corazón. 💛💙❤️