13/05/2026
👩🏽⚕️Yamila Nohemí Álvarez Ibargüen: 20 años haciendo del Hospital San Francisco su segunda familia
Para Yamila Nohemí Álvarez Ibargüen, el Hospital San Francisco de Asís no ha sido solamente un lugar de trabajo. Durante 20 años de servicio, esta enfermera ha construido allí gran parte de su vida profesional, humana y emocional. Entró a la institución en el año 2005 y desde entonces ha pasado por distintas áreas, acumulando experiencias, aprendizajes y vínculos que hoy la hacen sentir que el hospital también es su hogar.
Actualmente trabaja en el área de urgencias, aunque durante muchos años estuvo en medicina interna y posteriormente en pediatría. En cada servicio ha dejado algo de sí misma, especialmente en el trato cercano con los pacientes, una de las cosas que más valora de su profesión.
Cuando habla de lo que más le gusta de trabajar en el San Francisco, Yamila no duda en mencionar a las personas. “La gente es muy agradecida y eso lo compensa a uno, porque uno sabe que ha hecho las cosas bien”, afirma, convencida de que el reconocimiento sincero de un paciente vale más que cualquier dificultad.
Y aunque reconoce que el hospital ha atravesado momentos difíciles, asegura que nunca ha pensado en irse. “Quiero el San Francisco. A pesar de todos los momentos malos que hemos pasado, somos una familia y nos aprendemos a querer”, dice con orgullo, dejando claro el fuerte sentido de pertenencia que siente por la institución.
Fuera del hospital, Yamila encuentra su mayor felicidad en su familia. Es madre de tres hijos: Yafran, Yeiner y Yilmar, quienes han sido su principal motor durante todos estos años de trabajo y sacrificio.
Entre los recuerdos más especiales que guarda en su memoria está el día en que fue nombrada oficialmente después de muchos años contratada. “Fue una gran felicidad”, recuerda con emoción. También habla con cariño de la relación construida con médicos y especialistas, con quienes —como ella misma dice— “a pesar de las diferencias, terminamos siendo una familia”.
Después de dos décadas de servicio, Yamila sigue creyendo en el Hospital San Francisco y en la importancia de cuidar a los demás con humanidad, entrega y vocación.