15/07/2023
El sueño es un proceso fisiológico activo y dinámico que cumple diversas funciones, como lo son: regular la temperatura corporal, el metabolismo y sistema endocrino; a su vez, solidificar la memoria🧠, activar el sistema inmune 🦠 y restablecer la energía gastada.
Si bien entendemos que tener una calidad del sueño es crucial por los múltiples aspectos de la salud físico y mental en los que impacta, no siempre la cuidamos de la manera adecuada, estudios hechos en Latinoamérica reportan que alrededor de 2/3 de la población presenta o ha presentado alteraciones del sueño en algún momento de su vida.
Entre las consecuencias que una mala calidad del sueño puede traer a la salud de una persona están: aumento del riesgo de deterioro cognitivo, cardiopatía isquémica, fibrilación auricular🫀, hipertensión arterial (HTA), ansiedad, estrés, diabetes mellitus, síndrome metabólico, obesidad.
Acerca de qué relación existe entre la grasa corporal y la calidad de sueño, podemos decir que una mala higiene de sueño reduce los niveles de leptina (hormona de la saciedad) y aumenta los niveles de la grelina y orexina (hormonas del hambre), aumentando la ingesta energética 🍕🍟🥨. Esto junto con la menor actividad diurna 😴debido al mal descanso nocturno hace que la persona incremente de peso en especial de grasa corporal.