23/08/2026
Como casi siempre, el problema no es si funciona: es que casi nadie la está usando bien.
Lo que sostiene la evidencia: mejor recuperación de fuerza a las 24 y 48 h, menos dolor muscular y descensos modestos en marcadores inflamatorios.
Lo que no sostiene: no protege la fibra —la CK no se mueve de forma consistente—, no te hace más rápido, y la certeza sigue siendo baja a moderada con varios estudios financiados por la industria.
El mecanismo explica el resto: las antocianinas modulan la vía COX-2/PGE2 y la señalización de NF-κB. No apagan la inflamación, y no queremos que lo hagan, porque esa inflamación es parte de la señal que produce la adaptación al entrenamiento.
De ahí sale la decisión que casi nadie toma: la cereza ácida se periodiza. Tiene sentido en semana de competencia, torneos, carreras por etapas o bloques con poca recuperación entre sesiones. No tanto en un bloque de base, donde justamente estás buscando esas adaptaciones.
Dos detalles que se ignoran siempre: el concentrado lleva sorbitol (ojo si tenés intestino sensible) y 240 mL de jugo aportan 25–30 g de azúcar.
Antes de la cereza está dormir, la proteína, el carbohidrato alrededor de la sesión y una carga bien planificada. Es un ajuste fino, nunca el cimiento.
Guardalo para tu próximo bloque de competencia 🍒