09/06/2026
Junio es el mes de la Salud Mental Masculina...
A raíz de eso, quiero compartirles la siguiente historia, real, para reflexionar, y tal vez, solo tal vez, los ayude a tomar la decisión de cambiar sus historias de vida a partir de hoy...
Alberto es un hombre de 60 años, divorciado, con muchos fracasos amorosos a su haber -muchas novias locas y narcisistas-, según él, y con muchas heridas emocionales tempranas, que le han llevado a desarrollar mecanismos de protección, que lo han llevado a ponerse máscaras y arrastrar lealtades familiares que han influido en su vida negativamente...
Fue engendrado por un padre agresor, ausente, mujeriego, que destruyó a su familia, y destruyó el patrimonio familiar por sus malas decisiones. Ahora con 80 años, es un hombre solo, sin dinero, que sigue trabajando para poder sobrevivir...
Fue criado por una madre ausente, académicamente sin educación, que se embarazó tres veces más, para que su esposo no la dejara, -según ella-, para que los hijos lo retuvieran, pese a que ya el esposo tenía más hijos de la misma edad de sus hijos, con diferentes mujeres...
Ella perseguía a su esposo por todas partes para no perderlo, y esto hacía que dejara a sus hijos al cuidado de su abuela, vecinas o quien pudiera cuidarlos...
Ahora, adulta mayor y sola, tiene una relación patológica con su hijo Alberto. Ella lo tomó como esposo y él cree que tiene la obligación de estar para ella en todo momento. Ambos aceptan esa relación totalmente enfermiza...
En su infancia, Alberto fue agredido físicamente, psicológicamente y hasta explotado laboralmente...
Lo agredían brutalmente, físicamente, lo abusaban psicológicamente diciéndole palabras hirientes, y lo obligaban a trabajar en el negocio familiar siendo aún un niño...
Cuando llegó a su adolescencia, no tuvo guías ni maestros que le aconsejaran estudiar, ya que sus padres no habían estudiado, por lo que abandonó sus estudios y se quedó rezagado sin terminar el Colegio...
Tuvo una novia que sí estudiaba en la Universidad, y su suegra, en lugar de apoyarlo y ayudarlo a salir adelante dándole buenos consejos, reforzó su herida de rechazo diciéndole que no lo quería como novio de su hija, ya que él no era un buen partido, por lo que terminaron su relación...
Y así pasó su adolescencia, de aquí para allá, de fiesta en fiesta, aprendió a tomar licor, a fumar, a creer que tener muchas novias aumentaría su autoestima, sin obligaciones de peso...
Maggie es una mujer de18 años que vive en una zona rural, académicamente sin estudios, mantenida por su padre, que solo está esperando desesperadamente que llegue un príncipe azul a rescatarla, se la lleve del pueblo y la saque de pobre...
Conoce a Alberto en un baile -por casualidad- ya que el hombre que ella realmente estaba esperando no llegó. Comenzaron una relación sentimental de inmediato...
Ambos inconscientes, inmaduros, con muchas carencias, necesidades afectivas y heridas sin trabajar...
Se casan un año después. Ella embarazada con 19 años -sin tener experiencia de nada-, ni sexual ni de vida, porque como comenté antes, vivía en un pueblo, con sus padres y no tenía ni estudios ni independencia económica...
Alberto con 29 años, lógicamente ya tenía mas experiencias de vida. Había tenido una vida sexual activa, había andado de aquí para allá, viviendo la vida loca con mujeres, fiestas y alcohol...
No tienen dinero, no tienen casa, y obviamente no tienen sostén emocional de parte de las familias, y aún así, emprenden esa aventura juntos...
Viven sus primeros años -felices- hasta que las heridas salen a flote...
Alberto recuerda lo bonita que es la vida loca, y comienza a dejar sola a su esposa y a su hijo para ir a divertirse...
Maggie que era una pueblerina, sin educación y sin dinero, quiere comenzar a vivir. Empieza a salir a divertirse a costas del dinero de su esposo, y conoce lo que realmente es la vida...
Ambos se traicionan y terminan su matrimonio...
Hoy, ambos grandes, siguen con sus heridas abiertas sin sanar, ya que no han buscado terapia, probablemente porque ni siquiera saben que la necesitan, o no han aceptado que la necesitan...
Ninguno ha trabajado psicológicamente su autoestima y su bienestar emocional, para comenzar el camino a la sanación...
Ambos tienen muchas relaciones NO saludables, s**o desenfrenado con hombres y mujeres que no traen nada bueno a sus vidas, enfermedades venéreas, apegos y abertura de heridas de infancia que no se han trabajado, alcohol y amigos que no suman...
Alberto tiene una relación de hace muchos años con Mildred...
Mildred tiene una pulpería al frente del negocio de Alberto. Tiene 45 años, no tuvo padre, fue criada solo por su madre, tampoco tiene estudios, está soltera, y tiene 2 hijas que también tienen un padre ausente...
Mildred acepta que Alberto llegue, se meta detrás de su mostrador, tenga s**o con ella y se vaya sin ofrecerle algún vínculo afectivo o emocional.
Mildred sabe que Alberto tiene más mujeres, pero se mantiene ilusionada solo con los mensajes de texto en el teléfono que él le envía cuando la quiere visitar...
Alberto y Maggie también siguen teniendo s**o cuando están borrachos, para recordar viejos tiempos...
Alberto toma licor todos los días para caer...
Y mientras Alberto, Maggie y Mildred no acepten que están enfermos y necesitan sanar, cada uno individualmente, están jodidos...
Y jodiendo todos los vínculos con personas que quieran llegar a sus vidas...
El gran problema, es que las personas que llegan a sus vidas, no saben lo enfermas que están estas personas de esta historia, porque físicamente, se ven -normales-...
No van a tener relaciones saludables que los ayuden a crecer...
Nunca van a ser estables económicamente...
Ojalá con esta historia entendiéramos que es necesaria la ayuda...
La terapia es importante, porque muchas veces no nos atrevemos a hablar con los amigos sobre estas cosas, y solamente sacándolas, podemos sanarlas...
Es urgente...