06/09/2026
Querida mamá que me lees :
Yo era una “ballenita” aque hoy puedo contarlo con una sonrisa distinta, hubo un momento en que esa palabra dolía.
Yo sé lo que se siente ser la niña que nota que su cuerpo es diferente.
La que escucha comentarios.
La que se compara.
La que empieza a preguntarse demasiado temprano por qué ella no se ve como las demás.
Y también sé algo que hoy, después de tantos años como doctora tratando la obesidad, entiendo todavía mejor:
Hay heridas que una balanza nunca va a mostrar.
Por eso quiero hablarte a ti, mamá.
No esperes necesariamente a que tu hija te diga que algo le está pasando.
Quizás se ríe cuando hacen un comentario sobre su cuerpo.
Quizás dice que no le importa.
Quizás simplemente ha comenzado a evitar ciertas fotos, cierta ropa o algunas actividades.
Pero puede estar sintiendo mucho más de lo que expresa.
Yo tuve la fortuna de tener una mamá que tomó acción. Y con los años entendí que intervenir no significaba enseñarme a perseguir un cuerpo perfecto.
Significaba cuidarme.
Hoy aquella niña creció, superó muchas de esas heridas y convirtió su historia en propósito.
Me hice doctora.
Me especialicé en endoscopia bariatrica y nutrición
Y terminé dedicando gran parte de mi vida a ayudar a otras personas a encontrar algo que para mí significa muchísimo más que un número:
Su Peso Feliz.
Por eso, si hoy tienes una hija viviendo con sobrepeso, quiero decirte algo desde los dos lugares que conozco: como aquella niña y como la doctora que soy hoy.
No la hagas sentir que necesita cambiar para ser más bonita, más valiosa o más querida.
Pero tampoco normalices una condición que merece evaluación, acompañamiento y tratamiento cuando está indicado.
Ayúdala desde el amor antes de que alguien más le enseñe a mirar su cuerpo desde la vergüenza.
Si mientras leías esta carta pensaste en tu hija, quizás este sea el momento de conversar y buscar orientación.
Yo estaré aquí para acompañarlas.
Porque detrás de cada niña con sobrepeso no hay un cuerpo que juzgar.
Hay una historia que todavía estamos a tiempo de cuidar.
Dra. Acosta Then
Peso Feliz