13/06/2026
El hígado graso (enfermedad hepática asociada a disfunción metabólica MASLD) se produce de manera silenciosa cuando se acumula grasa en las células del hígado.
Los alimentos ultraprocesados aceleran este proceso debido a que contienen azúcares añadidos y grasas saturadas que luego se convertirán directamente en grasas, favoreciendo el sobrepeso y la obesidad.
La dieta equilibrada es la prioridad en el tratamiento. Se debe incluir verduras, frutas, legumbres, pescado, grasas saludables como el aceite de oliva y limitar el consumo de carnes rojas, embutidos y azúcares añadidos.
Mantener un peso saludable, realizar actividad física regularmente, evitar el consumo de alimentos ultraprocesados y de alcohol son las medidas efectivas para evitar la progresión de la enfermedad.
La pérdida entre el 5% y el 10% del peso corporal ayuda a reducir la grasa en el hígado y en algunos casos, favorece la reversión de la enfermedad en las primeras etapas
El hígado graso no tratado puede progresar a inflamación crónica, fibrosis y cirrosis.
Las personas con sobrepeso, obesidad, diabetes, hipertensión o síndrome metabólico, poseen un mayor riesgo de desarrollar hígado graso.
Es importante realizar evaluaciones periódicas de Gastroenterología para detectar la enfermedad en etapas tempranas y así evitar su progresión y las complicaciones asociadas.
Dra Jesenia Ospina Arboleda, Gastroenteróloga.
📌 Consultas 0989455068