27/04/2026
Antiguamente, la barba y el cabello eran símbolos sagrados de dignidad; por ello, tirar del pelo a alguien era considerado una falta de respeto grave o una burla directa a su autoridad. Asimismo, se dice que a los nuevos reclutas se les cortaba el cabello al ingresar al ejército, y "tomarles el pelo" era una forma de mofarse de su falta de experiencia o de su condición de novatos.