16/02/2023
El mejor desayuno según tu edad. Desayuno saludable y el mejor según los expertos: variado, con tostadas (hidratos), fruta, lácteos y un poco de aceite
El mejor desayuno según tu edad.
El cuerpo de un niño no necesita el mismo desayuno que el de un adulto. Tampoco el de una embarazada ni, lógicamente, el de alguien celíaco. El mejor desayuno para cada momento es diferente, y aquí están las claves según el informe “Estado de situación sobre el desayuno en España” de la Fundación Española de Nutrición.
Es muy normal y frecuente preguntarse: ¿cuál es el mejor desayuno? ¿Cuál es el más saludable? La respuesta de los expertos siempre es: variado, adaptado a tus necesidades y, mientras más natural, mejor.
En general, el desayuno saludable debe incluir leche o lácteos, ya que aportan proteínas con alto valor biológico, grasa, hidratos de carbono, vitaminas liposolubles, fósforo y calcio. También debe incorporar cereales y derivados (pan, cereales, bollería casera, etc.), mejor de grano completo y sin azucarar. Las frutas son también esenciales para conseguir una dieta variada y el zumo sólo se recomienda que sustituya a una de las cinco raciones diarias recomendadas. Otros alimentos como el aceite de oliva virgen extra, el tomate, la mantequilla, los frutos secos, huevos, jamón, café… pueden dar variedad al desayuno, si se toman de forma variada.
Partiendo de esta base, según la edad existen una serie de recomendaciones que conseguirán hacer un desayuno personalizado perfecto para distintas edades o situaciones. Este es un repaso de cuál es el mejor desayuno dependiendo de la edad.
El desayuno más saludable para un niño o adolescente
El desayuno en estas edades es clave para sentar las bases de los hábitos que acompañarán en la edad adulta.
Se recomienda dedicar al desayuno al menos 10 o 15 minutos, sentado a la mesa y si es posible en familia.
El mejor desayuno para un adulto
En los adultos, se debe tener en cuenta el tipo de trabajo. Si éste es sedentario, habrá menos necesidades energéticas, igual que si no se practica deporte. En concreto, se podrá restar un 10% o sumar hasta un 20% la ingesta energética en función de una menor o mayor actividad física.
Desayuno saludable y el mejor según los expertos: variado, con tostadas (hidratos), fruta, lácteos y un poco de aceite
El mejor desayuno según tu edad.
El cuerpo de un niño no necesita el mismo desayuno que el de un adulto. Tampoco el de una embarazada ni, lógicamente, el de alguien celíaco. El mejor desayuno para cada momento es diferente, y aquí están las claves según el informe “Estado de situación sobre el desayuno en España” de la Fundación Española de Nutrición.
Es muy normal y frecuente preguntarse: ¿cuál es el mejor desayuno? ¿Cuál es el más saludable? La respuesta de los expertos siempre es: variado, adaptado a tus necesidades y, mientras más natural, mejor.
En general, el desayuno saludable debe incluir leche o lácteos, ya que aportan proteínas con alto valor biológico, grasa, hidratos de carbono, vitaminas liposolubles, fósforo y calcio. También debe incorporar cereales y derivados (pan, cereales, bollería casera, etc.), mejor de grano completo y sin azucarar. Las frutas son también esenciales para conseguir una dieta variada y el zumo sólo se recomienda que sustituya a una de las cinco raciones diarias recomendadas. Otros alimentos como el aceite de oliva virgen extra, el tomate, la mantequilla, los frutos secos, huevos, jamón, café… pueden dar variedad al desayuno, si se toman de forma variada.
Partiendo de esta base, según la edad existen una serie de recomendaciones que conseguirán hacer un desayuno personalizado perfecto para distintas edades o situaciones. Este es un repaso de cuál es el mejor desayuno dependiendo de la edad.
El desayuno más saludable para un niño o adolescente
El desayuno en estas edades es clave para sentar las bases de los hábitos que acompañarán en la edad adulta.
Se recomienda dedicar al desayuno al menos 10 o 15 minutos, sentado a la mesa y si es posible en familia.
Hasta el primer año no se recomienda la leche de vaca (primero la materna o de fórmula), tampoco la miel, azúcar ni edulcorantes.
La fruta fresca puede ofrecerse desde los cinco meses y el gluten no más tarde de los siete meses.
A partir del año, los niños deben ir tomando la misma alimentación que el resto de la familia. Se recomienda que los lácteos sean enteros.
En cuanto a los huevos, se recomienda leer todas las recomendaciones sobre cuándo se le puede dar huevo a un bebé. No se debe introducir este alimento antes de los nueve meses y se debe ir dando progresivamente. Además, conviene consultarlo con un pediatra, para evitar alergias o intolerancias.
Para los adolescentes, es importante acomodar el desayuno al peso corporal, la actividad física y la velocidad de crecimiento. Las causas más frecuentes de desequilibrio alimentario en la pubertad son hábitos de alimentación no convencionales, trastornos del comportamiento alimentario y práctica de deportes de competición.
El mejor desayuno para un adulto
En los adultos, se debe tener en cuenta el tipo de trabajo. Si éste es sedentario, habrá menos necesidades energéticas, igual que si no se practica deporte. En concreto, se podrá restar un 10% o sumar hasta un 20% la ingesta energética en función de una menor o mayor actividad física.
Los hombres necesidtan, en general, mayores requerimientos de energía, proteínas, minerales y vitaminas, mientras que las mujeres necesitan más calcio y hierro, especialmente a partir de los 50 años.
Los adultos suelen sustituir los lacteos enteros por semi o desnatados, aunque la grasa láctea presenta beneficios, como la aportación de vitaminas liposolubles. Las mujeres menopáusicas deben intensificar la ingesta de lácteos con vitamina D, indispensable para la salud ósea.
Es importante tomar fibra (25 gramos diarios), fruta entera (no en zumo).
Desayunos saludables para mayores de 65 años
El envejecimiento maca las necesidades nutricionales (se necesita un 5% menos de energía por cada 10 años) por el descenso del metabolismo basal, aunque no las necesidades de nutrientes ni el perfil calórico. Es muy importante también comer de forma frecuente y sin grandes cantidades por cada toma, ya que la función digestiva se va deteriorando.