26/02/2026
El mundo está siendo como siempre ha sido, pero ahora todo es más visible 👁️
Hay tantas voces, tantos matices, tantos ecos que está siendo difícil distinguir la verdad. Y derrepente me dicen:
“Pero tú límitate a lo bonito”. “Mantén siempre una actitud positiva”. “Céntrate solo en lo bueno”.
Ammm, No. No comparto un falso autoconocimiento basado en fantasías que se mantiene suspendido por encima de lo que realmente sucede en el mundo y se expresa en frases cómodas y “bonitas”.
En el mundo hay hambre, sufr1m1ento, pobreza económica, mental, emocional, espiritual, man1p*l5ción, ab*s0, m5ld5d. Ignorarlo sería iluso.
Soy más a fin de una sabiduría encarnada, viva. Que se mueve a través de nuestras MANOS, nuestra VOZ, nuestras DECISIONES, nuestras pequeños ACTOS cotidianos.
El Buda, Cristo, no buscaban a gente “bonita”, “positiva”, “saludable”, “buena onda”. Iban en búsqueda de aliviar el sufrimiento HUMANO, del ALMA atrapada en medio del Caos.
No se paseaban en su comodidad. Ambos confrontaron sistemas, cuestionaron estructuras y caminaron junto a quienes estaban p3rdidos, h3ridos o confundidos. No ofrecieron una euforia espiritual para disfrazar el dol0r y venderla como felicidad.
Encarnaron y compartieron sabiduría, compasión, altruismo, fuerza, AMOR. Y todo eso mediante la sacudida de la conciencia.
Muchas veces se cree que el avance en el autoconocimiento es sólo “despertar el tercer ojo”, “tener facultades superiores”, “saber más que otros” y nada más alejado de eso.
El autoconocimiento, es dejar de mentirte, de disfrazar, de suavizar, de engañarte y engañar a otros con tus máscaras.
Ocurre cuando dejas de proteger la imagen que tienes de ti y empiezas a vivir desde un lugar más honesto y más expuesto para colaborar, crear, aportar.
Entonces, no se trata de voltear la mirada y hacer como si nada pasara, sino de desarrollar la capacidad de permanecer conscientes dentro de este “Caos”, entendiendo cuál es tu papel en todo esto.
El autoconocimiento se trata de una práctica constante de HONESTIDAD, INTEGRIDAD y CONGRUENCIA contigo mismo, hasta en los actos más pequeñitos.
Así, así de simple.