10/06/2026
¿La alta sensibilidad nace o se hace?
Esta es una de las preguntas que más escucho en consulta y también una de las más importantes para comprendernos mejor.
La investigación actual nos muestra que la alta sensibilidad tiene una base genética. Es decir, nacemos con una predisposición biológica a procesar la información de forma más profunda, percibir más matices y responder con mayor sensibilidad al entorno.
Pero la historia no termina ahí.
El contexto en el que crecemos también influye profundamente en cómo se expresa esa sensibilidad.
Desde la etapa perinatal, el vínculo de apego, las experiencias tempranas y el entorno emocional van moldeando nuestro sistema nervioso y la arquitectura de nuestro cerebro.
Por eso me gusta decir que una Persona Altamente Sensible nace… y también se hace.
Comprender esto nos ayuda a dejar de juzgarnos y empezar a mirar nuestra historia con más compasión, profundidad y sentido.
📍Extracto de mi ponencia sobre Alta Sensibilidad, Heridas Emocionales y Vínculo de Apego en las Jornadas de Alta Sensibilidad de la Universidad Francisco de Vitoria, dentro de la Semana de la Ciencia de la Comunidad de Madrid.