28/04/2026
No pierdes peso… y sé lo frustrante que es.
Porque sientes que lo estás haciendo bien.
Que te cuidas.
Que intentas comer sano…
Y aun así, la báscula no baja.
O incluso sube.
Y claro… piensas:
👉 “algo estoy haciendo mal”
👉 “no tengo fuerza de voluntad”
Pero de verdad… no va por ahí.
Mira, te lo digo como se lo diría a una amiga:
Muchas de las mujeres con las que trabajo (y yo misma en su momento)
no necesitan comer menos.
Lo que pasa es que su cuerpo ya no responde igual.
Porque hay estrés.
Porque hay cambios hormonales.
Porque llevas años haciendo dietas sin darte cuenta del impacto que eso tiene.
Y así… por mucho que te esfuerces, tu cuerpo se bloquea.
No porque tú falles.
Sino porque tu cuerpo está saturado.
Por eso llega un punto en el que:
comes mejor que nunca…
y te sientes peor que antes.
Y ahí es donde hay que hacer las cosas diferente.
Entender qué necesita tu cuerpo ahora, en esta etapa,
y dejar de luchar contra él.
Cuando haces eso… todo empieza a cambiar.
Dejas de vivir pendiente de la báscula,
te sientes con más energía
y el peso empieza a moverse (de verdad).
Si te has sentido identificada leyendo esto…
quiero leerte 💛
Escribe “ME PASA” en comentarios
y te cuento por dónde empezaría yo en tu caso.