10/06/2026
Día 4 🚢🇳🇴
Hoy hemos llegado a Geiranger.
Y entre paisajes impresionantes, silencio y naturaleza…
he recordado algo que muchas madres olvidamos.
No necesitamos ser más fuertes.
Necesitamos parar.
Porque una cosa es descansar el cuerpo.
Y otra muy distinta descansar la mente.
Hoy me he sentido tan conectada conmigo misma…
que me apeteció cenar sola.
Sin móvil.
Sin ruido.
Sin hablar.
Solo yo.
Y me he dado cuenta de lo necesario que era.
Porque cuando una madre se permite parar…
no vuelve peor.
Vuelve más paciente.
Más tranquila.
Más presente.
Más ella.
Y precisamente por eso…
se me ha ocurrido una idea que creo que puede ayudar a muchas de vosotras a sentir algo parecido.
Lo consulto con la almohada…
y os cuento 👀