18/06/2026
Edgardo Pérez Luna, entre muchas cosas fue un poeta peruano. Me encontré con su poesía muy recientemente, no sabía de su existencia. Y en este poema que habla del dolor del pueblo inca, tomo está frase en particular porque habla del silencio. Y el silencio casi como un concepto, un estadio que se piensa desde hace siglos en cada rincón del mundo.
En el Tao Te King, Lao-tse habla del silencio como fuente de la gran fuerza. Se trata el silencio en el budismo-zen, en la práctica de yoga, pero también los pitagóricos, Sócrates, en la filosofía contemporánea...
Y es que en el silencio encontramos un nivel de comprensión que no necesita explicación, que no se basa en la argumentación.
En un mundo donde todo se comenta, se puntúa y se comparte, el silencio es un acto casi radical.
Sí, claro que hay que hablar, hay que poder decir las cosas, también es parte fundamental de nuestra humanidad. Pero no hablo de eso; el silencio nos permite escucharnos, en el silencio nos conectamos con nuestro centro, con la fuente de la gran fuerza.
Y solo hace falta pensar en algo simple, ¿Cuántas veces pudiste darte cuenta, pudiste saber algo sin necesidad de justificarlo, de comentarlo o de decirlo?
Del silencio nacerán de nuevo nuestras voces
Más auténticas, más reflexivas, menos reactivas.