11/09/2026
Lo que veo cada día en consulta es que a muchas de nosotras nos han hecho creer que el dolor en la regla, en las relaciones sexuales o al parir es algo que forma parte de nuestra naturaleza femenina. Que “somos así” o que nos falta relajar más. 🤍
La neurobiología cuenta otra historia mucho más amable. Cuando tu cuerpo pasa meses o años bajo estrés crónico, tu sistema nervioso activa un sistema de defensa y decide que sentir de forma intensa la pelvis es un riesgo, así que la apaga. Reduce la señal. Esto es la amnesia sensorial.
Buenas noticias! Tu cuerpo no está defectuoso. Tu córtex somatosensorial (el mapa que tiene el cerebro de tu anatomía) ha perdido definición de tu zona pélvica. Así los tejidos responden por extremos: se acorazan en una hipertonía brutal o se apagan por completo.
Esa falta de mapa explica una menstruación como una contracción dolorosa, una relación sexual como una amenaza o un parto bloqueado sin saber por qué.
El tejido no cede cuando se lo decimos el tejido cede cuando el cerebro siente seguridad. 🧠
Haz una pequeña prueba ahora mismo: pon una mano sobre tu vientre, cierra los ojos y respira lento hacia abajo. ¿Sientes que el aire llega de verdad ahí o notas una barrera invisible?
Si te cuesta conectar, no te frustres. A tu pelvis no hay que obligarla, es un territorio que necesita volver a ser habitado con seguridad para soltar el dolor.
Por eso el mandato “relaja la raja” puede que tampoco te funcione 😉 Ya está bien de más mandatos, generemos seguridad corporal.
Para empezar a devolverle el mapa a tu cerebro, prueba esto antes de dormir: dedica solo 2 min a apoyar las palmas de tus manos en el bajo vientre mientras exhalas el doble de tiempo de lo que inhalas. Es un pequeño gesto para bajar la alerta del sistema nervioso. 🌿
Pásaselo a tu amiga para que deje pelearse con su propio cuerpo y pueda encontrar la seguridad✨
Con cariño,
Rocío Océano