20/08/2026
A veces, los proyectos llegan al estudio a través de amistades, y esa conexión personal hace que tengan un significado especial para nosotros.
Hace un tiempo tuvimos la oportunidad de diseñar la Pastisseria Ricart situada en la plaza Major de Llançà, en el Alt Empordà. Detrás del proyecto están Xavi y Mercè. A Xavi y a mí nos une una amistad desde la infancia y muchos veranos compartidos en Llançà, algo que dio un significado especialmente personal a este proyecto.
Pero lo que hace interesante a la Pastisseria Ricart es su historia. Después de casi veinte años formándose en diferentes pastelerías y restaurantes, Xavi decidió iniciar su propio proyecto como pastelero. Abrió el establecimiento exactamente en el mismo lugar donde su abuelo había tenido durante muchos años la pastelería del pueblo, un espacio que todavía forma parte de la memoria colectiva de mucha gente de Llançà.
Hay, por tanto, un fuerte sentido de continuidad, de historia familiar y de conexión con el lugar. Y, por encima de todo, está el producto. Elaboran una pastelería excepcional y, en este caso, teníamos muy claro que el diseño nunca debía competir con aquello que producen. El producto debía ser el protagonista.
Por este motivo, la intervención en el espacio es deliberadamente discreta y sencilla. La tienda y el obrador se tratan como un único espacio en cuanto a materialidad, concebido como una caja de microcemento de tonalidad arenosa. Las dos áreas están separadas por una lámina-cerramiento de vidrio con montantes de madera. Es un espacio muy pequeño en el que tienen que suceder muchas cosas: el espacio tienda tiene tan solo 14m². Pero esta naturaleza compacta también se convirtió en uno de sus puntos fuertes: la tienda y el obrador comparten un mismo espacio, permitiendo a los clientes vivir muy de cerca el proceso de elaboración de los productos. Prácticamente no hay separación entre las personas que los elaboran y quienes vienen a disfrutarlos.
Como persona que le gustan los dulces, solo puedo recomendar hacer el desvío hasta Llançà. Entre las muchas virtudes del pueblo, la Pastisseria Ricart es, sin duda, una de ellas.
Rai Pinto Studio
Pol Viladoms
Clara Xarrié Studio | Branding & Comunicació Cultural