20/05/2026
Durante mucho tiempo se ha hablado poco de algo que afecta a muchísimas madres: la sensación de "no tengo leche".
La agalactia verdadera (la incapacidad real de producir leche) es muy poco frecuente, y afecta aproximadamente entre el 1% y el 5% de las mujeres.
Sin embargo, cerca de un 30% de madres llegan a pensar en algún momento que no pueden amamantar o que su producción no es suficiente.
Y en medio de esa duda, del cansancio y de la incertidumbre, muchas lactancias terminan.
Por falta de apoyo, información y acompañamiento.
Este espacio es para recordarte algo importante: no estás sola. No lo hiciste mal.
Tomaste la decisión que pudiste con la información y las herramientas que tenías en ese momento.
La lactancia no debería vivirse desde la culpa, sino desde el acompañamiento. A veces, lo que más falta no es leche, sino alguien que escuche, que oriente y que sostenga.
Informarse, pedir ayuda y rodearse de profesionales y redes de apoyo puede cambiar por completo la experiencia.
Y tú, ¿Pensaste que no tenías leche o que no era suficiente?
Cuéntame en comentarios tu experiencia