10/05/2026
En España el día de las madres ya pasó, pero en Venezuela sí es hoy, y ese limbo conmemorativo me hace pensar en todas esas mujeres que parecieran quedar en un lugar intermedio estos días.
Las que no fuimos madres biológicas y no recibimos felicitaciones, las madrinas, tías, nanas, las que han maternado de mil formas y aun así pareciera que quedamos por fuera de la conversación.
💡Debería existir el día de la madre postiza, la madrina, la tía, la nana… la que materna de mil formas sin haber parido, la que llora y ora por hijos que no vio salir de su vientre 😉
Desde muy joven quise ser mamá y durante mucho tiempo me dolió profundamente no poder vivir eso, tanto que lo trabajé en terapia porque sentía que una parte de mí, como mujer, estaba incompleta.
Con el tiempo entendí que la maternidad no viene a completarnos ni a realizarnos como mujeres y que alrededor de ella hay muchas ideas románticas de las que cuesta hablar. Pareciera que, si no eres madre, no puedes opinar y, si lo eres y dices algo difícil, es casi como renegar del regalo más grande de la vida.
Hoy sigo sintiendo que me hubiese gustado ser mamá, la idea y el deseo no desaparecen del todo, es como una cicatriz que a veces escuece —sin hacer daño—, pero la vida, sabiamente, sabe decirnos que no y quizás ser madre biológica no era para mí.
Mi Tatá nunca tuvo hijos propios, aun así maternó a tres generaciones, cuidó a los hijos de mi abuela, a sus nietos y hasta a sus bisnietos como si fuesen propios, los defendía incluso de sus propios padres, jejeje, fue refugio, protección, ternura, carácter y mucho —o demasiado— consentimiento.
Maternar, a veces, es simplemente quedarse, cuidar, sostener, escuchar, amar aunque nadie te llame mamá.
Feliz día de las madres, a todas 🤍
Para el primer comentario: que te llamen madrina se acerca bastante 😉
PD: mi Tatá disfruto la vida, como una niña, tanto que una vez se disfrazó de bebé 🥰