16/05/2026
Hoy 16 de mayo es el Día de la Celiaquía… y honestamente siento que todavía hay demasiado desconocimiento alrededor de este tema.
La gente sigue usando la palabra “celíaco” a la ligera. Como si fuera una moda. Como si fuera simplemente “algo que te cae mal”. Y no. No es lo mismo sentirte pesado después de comer gluten… a ser celíaco.
La celiaquía es una enfermedad autoinmune. Hay inflamación. Hay daño intestinal. Hay consecuencias reales cuando no se detecta o no se cuida correctamente.
Como mamá de una niña celíaca diagnosticada este año, este proceso me ha abierto los ojos profundamente.
Mirando atrás, las señales estaban desde hacía muchísimo tiempo...abdomen inflamado desde bebé, dolores de tripa, de piernas, de cabeza, náuseas… y muchas veces todo parecía tener “otra explicación”.
Y honestamente… duele mirar atrás.
Pensar que cuando comenzamos la alimentación complementaria había alimentos que estaban dañando su cuerpo sin nosotros saberlo. Duele recordar tantas señales minimizadas. Duele pensar cuántas veces normalizamos síntomas que no eran normales.
Cuando mi hija tenía 3 años nos dijeron que era “solo hierro”. Pero ella seguía sintiéndose mal.
Familias, escuchen las señales. Observen. Insistan. Confíen en ustedes. Porque a veces el cuerpo de nuestros hijos habla muchísimo antes del diagnóstico.
También he entendido lo poco preparado que todavía está el mundo para las personas celíacas…restaurantes que no entienden la contaminación cruzada, poquísimas opciones en supermercados, y la normalización de pagar muchísimo más dinero teniendo menos opciones.
Y no… esto no es exageración. Porque las consecuencias existen, tales como la mala absorción de nutrientes, inflamación crónica, afectación del desarrollo, dolor constante y muchísimas otras cosas que demasiada gente todavía desconoce. Investiguen!
Y sí es posible adaptarse. Sí se puede vivir y disfrutar. Pero necesitamos mucha más consciencia, empatía e información real.
Porque no eres “un poquito celíaco”.
Eres celíaco o no lo eres.
Abrazo a todos los celiacos y celiacas y a todas las familias que entienden la vida sin gluten