11/02/2024
Las emociones fuertes no aparecen para castigarnos, sino para liberarnos.
Hasta que no nos permitimos sentir una emoción al completo, desde su expresión más leve a la más intensa, no podemos liberarnos de ella.
Esta energía estará en nuestro cuerpo hasta que se haga consciente, pueda ser exteriorizada y la tratemos como una verdad: Lo que siento es real y es importante.
No necesito negar mi angustia ni mi soledad, porque haciéndolo sí que me castigo.