06/10/2026
En esta Escuelq se habla de espiritualidad.
Y también de ciencia.
Y de por qué, te pasas la vida de formación en formación, buscando esa receta mágica que por fin te traiga abundancia, riqueza y te permita encontrar tu propósito de vida haciendo lo que quieres.
Pero espera un momento…
¿Esto no iba de espiritualidad?
¿O será que, en el fondo, todo es lo mismo y es tu cabeza buscando respuestas fuera, poniéndoles diferentes etiquetas para sentir que vas por el camino correcto?
Mmmmm… tú, ¿qué crees?
¿Cuál es tu contradicción más grande?
Te leo en comentarios.
Y después te cuento lo que yo creo. 👀
Aquí se habla de Dios, de conciencia, de energía, de trauma, de sistema nervioso, de cuerpo y de presencia.
Pero también se habla de ego terapéutico, de proyecciones, de límites y de todas esas partes incómodas que aparecen cuando acompañamos a otro ser humano.
Aquí no vas a encontrar recetas para provocar catarsis.
Ni promesas de “transformaciones brutales”.
Ni un “todo es amor” utilizado para no mirar lo que duele.
Me interesa algo bastante más profundo:
desde qué lugar de ti estás acompañando.
Porque conocer muchas técnicas no necesariamente te convierte en mejor terapeuta.
Puedes saber muchísimo de Kundalini, Breathwork, Somática o trauma y seguir acompañando desde tu necesidad de salvar, demostrar, controlar o conseguir un resultado.
Por eso, en esta cuenta no quiero que estés de acuerdo conmigo en todo.
Quiero que cuestiones.
Que estudies.
Que observes.
Que desarrolles criterio propio.
Y que recuerdes algo que para mí es esencial:
La técnica importa.
Pero la persona que sostiene la técnica importa todavía más.
Bienvenida a un espacio donde ciencia y espiritualidad pueden sentarse en la misma mesa sin convertirse en dogma.
Y quizá descubrir que muchas de las contradicciones que intentamos resolver eligiendo un bando solo estaban pidiendo que dejáramos de dividirnos por dentro.