26/08/2026
¿Cuándo fue la última vez que atendiste tu estrés en lugar de posponerlo?
“No tengo tiempo de parar.”
“Es una temporada.”
“Cuando acabe esto...”
Y mientras tanto, lo vas sosteniendo:
mandíbula apretada, hombros arriba, digestión rara, sueño cortado, mente en bucle.
Y lo más común es esto: lo notas... lo etiquetas... y sigues.
Pero si hoy lo estás viendo, ahí está la buena noticia:
puedes empezar a regularlo.