25/08/2026
Ayer por la noche me emocioné. 🥹
Mi peque, que tenía un poquito de fiebre, se despertó y empezó a decir:
“Olis, olis…” 🤍
En catalán: aceites, aceites.
Y yo me quedé… 🥺
Porque con solo 23 meses ha integrado algo que para mí tiene muchísimo valor: cuando no se encuentra bien, sabe pedir aquello que forma parte de nuestros pequeños rituales de cuidado.
Le pregunté:
—¿Quieres que te ponga aceites?
Y me dijo que sí.
Se los puse y se acomodó para volver a dormir.
Y ese momento me conmovió muchísimo.
No porque con 23 meses sea capaz de pedir “aceites”.
Sino porque ha aprendido a escuchar su cuerpo, a expresar lo que necesita y a reconocer pequeños recursos que forman parte de su rutina cuando buscamos que se sienta acompañado y cuidado. 🌿
Los niños aprenden muchísimo de aquello que ven cada día.
Y quizás una de las cosas más bonitas que podemos enseñarles es a cuidar de sí mismos, a escuchar su cuerpo y a crear desde pequeños una relación consciente con el bienestar y con la naturaleza. 🤍
Porque al final, los pequeños rituales que repetimos hoy pueden convertirse en herramientas que ellos mismos recuerden mañana.
Y ayer me di cuenta de que, poquito a poquito, él ya los está haciendo suyos.
Y eso… me llegó al corazón. 🥹🌿
Si tú también quieres empezar a incorporar los aceites esenciales en vuestro día a día y no sabes por dónde empezar, escríbeme “ACEITES” ❤️
Estaré encantada de enseñarte cómo los hemos ido integrando nosotros en nuestra rutina y acompañarte a encontrar la forma que mejor encaje con vuestra familia.