14/03/2025
En este artículo se habla de muchos de los principios metodológicos que buscamos en nuestras clases de Tai Chi y Chi Kung. Una exploración profunda del potencial humano que a veces queda tapado por falta de enfoque. Nosotros hablamos de los tres también, y nuestro lenguaje no es la danza pero si el Tai Chi, perfecto sustituto de una manera de entender y expresar el movimiento. Estudiarlo bien.
Los Movimientos de Gurdjieff son una enseñanza en sí mismos. No son meros ejercicios físicos ni coreografías estéticas, sino un lenguaje para armonizar los tres centros del ser humano: pensamiento, sentimiento y cuerpo. Su propósito es generar una nueva calidad de atención y presencia, permitiendo experimentar un estado de integración real.
Un lenguaje gestual
Los Movimientos son un legominismo, contienen un lenguaje que la mente ordinaria no puede descifrar, pero que el cuerpo puede experimentar. Cada postura y desplazamiento tienen un propósito preciso: conectar con una energía específica y permitir su circulación. No son solo formas, sino vehículos de transformación interna.
Cuando la atención está dispersa, el cuerpo se vuelve denso e insensible. A través de los Movimientos, esta densidad se disuelve al despertar una nueva cualidad de percepción. La precisión de las posiciones y la relación entre gesto, sensación y presencia abren la posibilidad de una integración real entre los centros del ser humano.
Una postura equilibrada no es solo un ajuste físico, sino un estado interno donde la energía se reorganiza sin tensión innecesaria. Si la atención se sostiene en el cuerpo y en el espacio que lo rodea, surge una presencia más fina, una sensibilidad que permite recibir algo nuevo. No es un esfuerzo mecánico, sino una entrega activa, donde la armonía entre sensación, sentimiento y pensamiento se vuelve tangible.
Solo en ese estado, el movimiento deja de ser una ejecución externa y se convierte en una expresión viva del Trabajo.
Dos direcciones
La manera en que una persona se enfrenta a los Movimientos refleja su actitud ante la vida. La impaciencia, la identificación, la resistencia a lo desconocido se manifiestan claramente en la práctica.
Los Movimientos trabajan un fenómeno que Gurdjieff denominó “de doble flecha”: por un lado, la atención va hacia afuera, hacia la forma exterior del movimiento, el ritmo de la música, a observar lo que sucede fuera de nosotros.
Por otro lado, la atención también se dirige hacia dentro, volviéndola a nuestro centro, a las energías interiores que nos mueven hacia la fuente de nuestro ser. Buscamos el equilibrio “un ojo está dentro, el otro fuera” dijo Gurdjieff.
De este modo podemos movernos en cada acto de nuestra vida sin perdernos a nosotros mismos. Los Movimientos son una herramienta en muchos aspectos de observación (externa-interna), condicionantes, patrones de conducta o automatismos. Observamos, sentimos a través de sensaciones, para poder llegar a entender un conocimiento que no viene simplemente del pensar habitual.
Este conocimiento lo observamos y sentimos a través del Eneagrama (símbolo introducido por Gurdjieff en Occidente), reproduciendo y sintiendo en uno mismo, las dos leyes incluidas en él, la de cambio y movimiento e integración. Una integración del cuerpo, el sentimiento y el pensamiento. El «Ser» armónico.
Se necesita de toda una vida para llegar finalmente al principio, pero al principio de algo inmensamente grande. El movimiento es cambio. El movimiento está en el tiempo. Detrás del movimiento está la quietud, así como detrás del ruido está el silencio.
Gurdjieff hablaba de las Danzas como un modo de comunicación. Decía que son esencialmente un lenguaje universal. Cada danza es un libro abierto, cada secuencia o ritmo es una frase, cada gesto o postura una palabra. Nuestro cuerpo es el vehículo, el enlace entre el mundo interno y el mundo externo. A través de él, otras realidades, desconocidas para nosotros, se expresan.
Las Danzas son la expresión del movimiento. Todo en nuestro Universo está en continuo movimiento, y en nuestro interior contenemos todo este Universo. Cada vez que creamos más espacio dentro de nosotros mismos, nos convertimos en un canal de esta sabiduría Universal. Los Movimientos, específicamente, son una herramienta para abrirnos a una energía superior, utilizando el cuerpo como instrumento.
El Cuarto Camino: Una enseñanza viva adaptada a la vida contemporánea, un trabajo para la transformación de las energías humanas