Sandra Navó- Psicología de la alimentación y Salud Integrativa

Sandra Navó- Psicología de la alimentación y Salud Integrativa Psiconutricionista (Psico COPC.3744 y
NutriCAT.00106) para ayudarte a sentirte en paz con la comida ¡Hola caminante! Gracias por estar aquí. Te entiendo.

Aquí estoy para ti, únicamente para acompañarte en lo que necesites.

¿Quizás has llegado aquí porque te estás sintiendo frustrada y perdida por no lograr la paz con la comida y/o con tu cuerpo? Yo también pasé por esto y sé lo difícil que es. También pasé por esto. Y me formé para poder acompañarte a solucionar las causas de tu insatisfacción y relación tormentosa con la comida, el malestar co

n tu cuerpo, los sube bajas de peso, etc. -todo lo que te genera malestar vaya-


Y acompañarte hacia un estado de Salud real, óptimo y duradero. En realidad, podemos caminar junt@s a lograr aquello que llevas tanto tiempo intentando encontrar -sin éxito- con dietas y programas de cambio estético: ​La seguridad, la libertad y la paz interior. La sensación de autocontrol sano. Esto es: sentirte bien contigo mism@. No sentir que algo te domina y te lleva a comer de una forma que no quieres. Aunque ahora no lo creas, porque nunca antes lo has conseguido. Lo más probable, porque es lo que me suelo encontrar en consulta, es que te has enfocado en el camino incorrecto. No porque tú te hayas equivocado, sino porque es lo que te han vendido y te han prometido. Falsamente claro. Porque como te cuento en mi libro Adiós a las dietas., la solución no pasa por hacer una dieta sino más bien por despedirte de ellas.


¿Empezamos?

¿Cómo? Quizás te estarás preguntando.

​Podemos hacerlo a través de Programas de acompañamiento Individual online. Si deseas/necesitas más información (sobre mi método, etc.) aquí está la página de la información del servicio de consulta individual: https://sandranavo.com/psiconutricion-integrativa-transformar-alimentacion-y-cuerpo-2/

Conoce un poco más de mí:

Viví durante muchos años con Trastornos de alimentación y alteraciones de la conducta alimentaria, además de múltiples síntomas físicos: SOP, acné quístico, psoriasis, fatiga crónica...

Además de múltiples también diagnósticos psiquiátricos: Trastorno bipolar, TLP, TDAH, depresión, ansiedad generalizada, conductas autodestructivas...

Gracias a haberlo superado, y a entender que todo lo que se manifestaba a través de la comida y la obsesión por adelgazar no era el problema, sino un síntoma que estaba expresando necesidades en un plano más profundo, ahora me estás leyendo y acompaño a otras personas a superarlo. Amo mi trabajo, estudiar, leer, aprender... pero además, sé lo delicadas que son las alteraciones de la conducta alimentaria. Es un síntoma que precisa un abordaje integrativo con diferentes disciplinas, y que atienda el cuerpo, la mente, las emociones y la parte espiritual. Al mismo tiempo, que cuente con una base científica, reglada y sanitaria. Tengo un total compromiso en ofrecer un servicio de calidad, reglado, con una sólida base y larga trayectoria de experiencia y formativa. Por esto, mientras estudiaba la 1º carrera, de Nutrición Humana y Dietética, en la Universidad UB de Barcelona, ya inicié otros estudios y formaciones. Cuando terminé el Grado de Nutrición empecé a trabajar en consulta, en clínicas, fui profesora de Nutrición en Centros de Estudios, e impartía talleres. Pero además, seguí estudiando. Desde entonces no he parado de investigar y de realizar formación continuada y complementaria:

​Herramientas de Coaching Nutricional, Coaching de Salud, Psicoterapia (Del Bienestar emocional, transpersonal, Psicoterapia Avanzada...), Psicoterapia para el Tratamiento del trauma, Psicología de la alimentación...

Y por supuesto el Grado de Psicología...


Tampoco he parado de trabajar acompañando a personas ya sea de forma individual o en grupo. Ni de asistir a seminarios, webinarios, congresos, talleres...

Así que cuento ya con 15 años de estudios, investigación, y experiencia con pacientes, grupos y empresas. Y aquí sigo. Estoy en continuo reciclaje. Para mí, es un viaje enriquecedor. A día de hoy, todo lo que estudio está enfocado hacia mi camino de especialización en Psiconutrición para ayudar en los síntomas expresados como desórdenes alimentarios, distorsiones en la autoimagen, y alteraciones metabólicas. y endocrinas.

02/06/2026

En el marco del Día Mundial de los TCA’s, quiero recuperar este vídeo porque sigue pareciéndome profundamente necesario.

“…todos los días tienes que trabajar para ahuyentar ese fantasma…”

La primera vez que escuché esta frase en el documental de Lola Índigo, me atravesó. Y hoy sigue haciéndolo.

Quizá porque pone voz a algo de lo que todavía se habla poco. No solo a cómo se desarrolla un TCA, sino también a cómo una persona puede llegar a desconectarse de sí misma intentando sentirse suficiente, aceptada o valiosa.

A lo largo del documental, Mimi relata cómo aquello que empezó pareciendo disciplina o autocuidado fue ocupando cada vez más espacio en su vida.

Cómo se fue colando entre halagos, comparaciones, exigencias estéticas, necesidad de control y mensajes de un entorno donde la imagen tenía un peso enorme.

Y creo que ahí hay algo importante sobre lo que merece la pena detenerse.

Los TCA’s rara vez aparecen de la nada. Suelen construirse gota a gota, en la intersección entre la historia personal, las heridas, las relaciones y una cultura que constantemente nos envía mensajes sobre cómo deberíamos ser para sentirnos aceptadas.

Por eso me parece tan valioso este testimonio. Porque nos recuerda que detrás de la obsesión por el peso, las calorías o la comida suele haber algo mucho más profundo: la necesidad de pertenecer, el miedo al rechazo, la búsqueda de validación o la esperanza de que, si conseguimos cambiar nuestro cuerpo, quizá por fin nos sintamos suficientes.

Después de años acompañando a personas en consulta, cada vez tengo más claro que detrás de la conducta alimentaria rara vez encontramos solo comida.

Encontramos historias, sufrimiento, intentos de adaptación.

Encontramos personas que hicieron lo que pudieron con las herramientas que tenían en aquel momento.

Y sí, quizás ese “fantasma” deja huella… Pero no tienes que vivir toda la vida en guardia.

La recuperación total existe.

No porque el pasado desaparezca, sino porque es posible construir una relación diferente con una misma, con el cuerpo, con las emociones y con la propia historia.

¿Qué te ha removido al ver este v�

09/05/2026

A veces no te ves peor porque hayas cambiado tanto…

sino porque tu sistema nervioso está saturado, porque sientes emociones intensas y desagradables, o porque estás sosteniendo cosas que quizá ni siquiera has podido escuchar todavía.

Cuando vivimos estrés, ansiedad, trauma o estados de desregulación, el cerebro entra en modo hipervigilancia/amenaz@, y la percepción puede alterarse.

Nos vemos de forma distinta. Podemos enfocarnos más en “defectos”, sentimos más vergüenza corporal, más rechazo hacia nosotras mismas… y empezamos a hablarnos con dureza.

Y ahí aparece el bucle:

me siento mal → me hablo peor → aumenta la amenaza interna → todavía me percibo peor—> me hablo peor…

No es superficialidad, ni “obsesión” per sé, sino que esto habla más de regulación, de historia emocional y dolor acumulado.

Por eso hablarte con más amabilidad no es autoengaño ni positivismo vacío.

No necesitas mirarte y decir “me encanta lo que veo”. A veces el primer paso es mucho más humano: dejar de maltratarte cuando estás sufriendo.

Porque la forma en la que te hablas también modifica cómo te sientes… y cómo te percibes.

Y esa voz crítica muchas veces ni siquiera nació contigo.

Solemos aprender a tratarnos como nos trataron, como nos miraron o como nos hicieron sentir en momentos importantes de nuestra vida.

Pero aunque esa voz se haya aprendido… también se puede desaprender. Paso a paso. Con consciencia. Con práctica.

Con una mirada más compasiva hacia ti.

Y dejo aquí una reflexión: Quizá no necesitas verte mejor para empezar a tratarte mejor… quizá necesitas empezar a tratarte mejor para poder verte con más verdad 🤍

Y tú: ¿También te has dado cuenta de que a veces la imagen que tienes de ti cambia muchísimo de un momento a otro o de un día para otro?

¿Hay alguna frase amable que te gustaría empezar a decirte más a menudo?

Te 🫂

Vamos pasito a pasito, haciendo camino al andar👣🌱

🎥

03/05/2026

...En este día tan marcado por las convenciones sociales, yo me enfrento a otra cosa...

A una realidad sin adornos, sin edulcorar, marcada por una relación maternal traumática y disfuncional.

Para mí, este día no es un recordatorio de amor ni de gratitud. Es un disparador.

Uno de esos que activa herid@s que ya estaban ahí…
y que hoy sangr*an, si cabe, un poco más.

Así que no, hoy no tengo nada que celebrar.

Tengo mucho por sostener, por trabajar, por atravesar... sin descanso ni en domingo...

Y por si no fuera poco… además de lo que sufrí, me enfrento a la tarea monumental de sanar las heridas del pasado, y desenmarañar el caos que todo esto dejó en mí.

Pero en esta lucha también ha brotado algo: el aprendizaje… y con él —por fin—, la compasión, que nace al comprender que mis conflictos con la comida han sido, y siguen siendo, el reflejo de lo no dicho, lo no sentido o expresado con ‘mi madre’.

Y que mis atracones eran (y son) intentos de llenarme de ese amor, afecto y cuidado que nunca recibí.

Hoy, en cada paso hacia la curación, me acerco a ese amor que mi niña interior necesitaba… y que ahora solo yo puedo empezar a ofrecerle.

Cada avance es un acto de dignidad.

Un golpe en la mesa que reclama mi derecho a una vida más libre, más mía, más plena, lejos de la sombra del pasado y del TCA que todo esto me ha dejado..”

*Escrito de persona anónima que quiso compartir su experiencia. Gracias❤️

Sí… hoy puede ser un día que remueve. Que trae recuerdos, sensaciones….

Y tal vez tú tampoco tengas nada que celebrar.

Si hoy te aprieta el pecho, si algo por dentro se desordena, si te ha llevado a comer desde el desborde o a anestesiar como sea lo que duele…

eso también es válido. Y tiene una historia.

La relación con una madre no siempre es como imaginamos, ni como hubiéramos necesitado.

Y esto importa. Mucho.

Porque la madre (o quien ocupó ese lugar) es nuestra primera experiencia de cuidado, de “nutrición” en un sentido profundo.

Y cuando hubo ausencia, dolor o confusión, no es extraño que el cuerpo, y la relación con la comida, lo expresen años después.

Si hoy estás aquí: te abrazo, te acompaño, te siento ❤️‍🩹

🎥

“¿Por qué me cuesta tanto lo que a los demás les parece tan fácil?”Una persona a la que acompaño me lo dijo con vergüenz...
19/02/2026

“¿Por qué me cuesta tanto lo que a los demás les parece tan fácil?”

Una persona a la que acompaño me lo dijo con vergüenza, y mucho cansancio.

“No entiendo por qué se me hace tan difícil alimentarme bien. A veces son las seis de la tarde y no he comido nada.
¿Por qué yo me olvido de mí y a otros les sale tan natural cuidarse??”

Quizás te resulta familiar…

Podría parecer un problema de hábitos. De organización. De disciplina, ¿quizás?

Pero no. Cuando exploramos su historia apareció algo más profundo.

Creció en un entorno donde…

… su cuidado no era prioritario
… muchas veces no había comida preparada
… nadie se aseguraba de que comiera.

… sus necesidades no eran vistas ni nombradas.

Y el cuerpo, que siempre está aprendiendo, hizo lo que pudo para sobrevivir.

Aprendió a desconectarse del hambre.

A no esperar cuidado.

A funcionar ignorando sus propias señales.

El ser humano aprende de forma relacional: nos cuidamos como nos cuidaron.

Aprendemos a tratarnos según los modelos que tuvimos cerca.

Y cuando esos modelos fueron negligentes (aunque no hubiera mala intención) lo que se interioriza no es solo una carencia.

Es una forma de estar en el mundo. Un vínculo con una misma en el que el descuido se vuelve normal. Automático.

Eso tiene nombre: autonegligencia internalizada.

Por eso, cuando hablamos de dificultades con la alimentación o el autocuidado, quedarnos en el “planifícate mejor” o “haz esto” se queda en la superficie.

Puede funcionar un tiempo. Pero no transforma. No se consolida.

Y no es que esté fallando nada, es que hace falta mirar el origen.

Una terapia compasiva, informada en trauma y relacional, no empieza exigiéndote que te cuides más.


Empieza ayudándote a aceptar que para atender tu forma de cuidarte, hay que atender tu historia. Y comprender qué aprendiste sobre el cuidado, por qué cuidarte se volvió algo tan complejo y que tuviste que hacer para sobrevivir.

Y desde ahí, reconstruir una forma de trato interno que nunca debió faltarte.

Un 🫂 🤍✨

📌 Esto es contenido psicoeducativo. La salud mental y la relación con la comida son procesos complejos y únicos en cada persona.

Las emociones no son errores que deban corregirse.No son algo que haya que apagar, controlar o reconducir deprisa para q...
03/02/2026

Las emociones no son errores que deban corregirse.
No son algo que haya que apagar, controlar o reconducir deprisa para que dejen de incomodar.

Las emociones son información.
Y muy a menudo, una petición de conexión y de sostén.

Durante la infancia no aprendemos a regularnos en soledad.
El sistema nervioso se organiza en relación.

Para que una niña pueda aprender a calmarse, primero necesita una presencia externa regulada: alguien que acompañe sin juzgar, que sostenga sin invadir, que no invalide lo que está sintiendo aunque resulte intenso o difícil de entender.

A esto lo llamamos co-regulación.
Y solo cuando esta experiencia se repite de forma suficientemente segura y consistente, puede ir desarrollándose, con el tiempo, la autorregulación.

¿Qué ocurre cuando, en lugar de acompañar, corregimos?

Los mensajes que suelen interiorizarse no siempre son explícitos, pero sí profundamente organizadores:
“Esto que sientes no está bien.”
“Así no deberías sentirte.”
“Sentir es peligroso o inadecuado.”

El aprendizaje inconsciente que queda es que sentir —y con ello, el cuerpo— es algo problemático, amenazante o que hay que controlar.

Este impacto no se limita a la esfera emocional.
Tiene consecuencias directas en la relación con el cuerpo y con la comida.

Muchas personas que hoy atraviesan trastornos o dificultades alimentarias no tuvieron la oportunidad de aprender a regular sus emociones en la infancia.
Aprendieron, en cambio, a callarlas, a tragarlas o a sostenerlas en soledad.

En ese contexto, la comida no aparece como un problema en sí, sino como una de las pocas estrategias disponibles para regular aquello que nunca fue reconocido, acompañado o puesto en palabras.

Por eso, en psiconutrición y en el abordaje de los trastornos alimentarios, el foco no está en “corregir” conductas de forma aislada.
El foco está en algo más profundo y más estructural: enseñar al sistema nervioso que sentir es seguro.

Primero, a través del vínculo con otra persona.
Después, de forma progresiva, en la relación con una misma.

Las emociones no necesitan corrección.
Necesitan presencia, regulación, comprensión y vínculo.

Y es desde ahí —no desde el control ni la exigencia—
desde donde también puede empezar a transformarse la relación con la comida.

🖼️ Imagen e idea original: .kinderpsychologie
Creadora cuyo trabajo en psicología infantil y regulación emocional me parece especialmente claro, sensible y valioso.

No estás desmotivada ni desordenada: estás saturada y desregulada.Un recordatorio por si últimamente te cuesta cuidarte....
28/01/2026

No estás desmotivada ni desordenada: estás saturada y desregulada.

Un recordatorio por si últimamente te cuesta cuidarte. No es porque estés fallando. Quizás es porque hay demasiado.

Demasiado ruido, demasiada información, demasiadas noticias, demasiadas exigencias.

Demasiado estrés.

Aunque “no te pase nada grave”, el cuerpo lo registra.

Y cuando el sistema nervioso se sobrecarga, entra en modo supervivencia.

Ahí empiezan a desordenarse muchas cosas.
La mente va acelerada o bloqueada.

Aparecen la angustia, el cansancio, el llanto fácil.

Y casi siempre, lo primero que se altera es la relación con la comida y con el cuerpo.

Entonces llega el juicio:
“¿Cómo he vuelto a caer?”
“¿Por qué no consigo cuidarme como antes?”

Y te aprietas.
Te exiges.
Intentas funcionar a la fuerza.

Pero no puedes.
Porque estás agotada.
Y esto importa decirlo claro: la exigencia no regula, aumenta la amen@za

En momentos así, cuidarte no va de hacer más. Sino menos.
Va de dejar de pelearte contigo.

Aunque no lo parezca, tu cuerpo está intentando cuidarte como puede.

Priorizando conservar energía, protegerte, sobrevivir.

Reconocer esto, aceptarlo, bajar el nivel de violencia interna… también es autocuidado.

Si ahora todo se siente caótico, quizá no necesitas arreglarte, sino acompañarte.

No te pierdas de vista 🤍

Yo intento no hacerlo tampoco en estos momentos.

Ojalá este post sea un pequeño lugar donde descansar.❤️‍🩹

Un gran🫂

Cuando el mundo duele. (Cuando sobran palabras… y a la vez faltan).Cuando la información abruma, los sentimientos pesan,...
21/01/2026

Cuando el mundo duele. (Cuando sobran palabras… y a la vez faltan).

Cuando la información abruma, los sentimientos pesan,
la mente se acelera y el sistema nervioso entra en alerta…o en colapso...

Quizá no hace falta decir mucho más.
Solo recordar que, en medio de todo eso,
también necesitamos parar, reparar y descansar.

Estos días están siendo intensos para muchas personas.
Y cuando la mente no para…
cuando sientes que te arrastra…
¿te ha pasado?

De pronto, sin darte cuenta, estás atrapada en pensamientos sobre la comida,
sobre tu cuerpo,
en anticipaciones constantes…

Pero más allá de esos pensamientos…
suele haber algo más.

Una emoción no expresada.
Una necesidad no atendida.
Una voz interna que aprieta, exige, critica.

Y ahí empieza el bucle: culpa, control, ansiedad… más culpa. Como si todo dentro se desbordara.

Y es justo aquí, en este punto, donde puede ayudarte la técnica STOP.

No para resolverlo todo.
No para hacerlo perfecto.
Sino para darte un respiro.
Para no perderte… y volver a tu centro.Con un poquito más de ti.

No es magia.
Pero es un ancla.
Una forma de volver “a casa”
cuando te estás perdiendo.

Porque no se trata de tenerlo todo bajo control.
Se trata de darte cuenta.
De darte espacio.
Y de tratarte con el cuidado que necesitas y mereces, más aún en situaciones emocionalmente desafiantes.

Eso sí… hazlo lo antes posible.
Porque cuando todo está muy intenso, ya sabes, cuesta más.
No porque seas débil,
sino porque tu sistema entra en modo supervivencia y automático.

Y entonces, a veces, no se puede parar.

Otras veces el impulso será muy fuerte.
Si te cuesta, es normal.
No te culpes 🙏

No estás fallando.
Estás haciendo lo mejor que puedes,
con lo que tienes,
en ese instante.

Ya habrá otro momento.
Para parar.
Para respirar.
Para escucharte.

Lo importante es darte cuenta cuando sea,
aunque sea a posteriori,
y volver a ti.
Las veces que haga falta.

En medio de tanto ruido… de tanto dolor, que aunque no te toque directamente, es humano que te atraviese por dentro

ojalá este post sea un pequeño lugar donde descansar.

Un 🫂❤️‍🩹 y mi más sentido pésame para las víctimas y sus familiares🫂

Una reflexión nacida después de días de sesiones de acompañamiento terapéutico.Sobre el cuidado, el cuerpo y esos gestos...
15/01/2026

Una reflexión nacida después de días de sesiones de acompañamiento terapéutico.

Sobre el cuidado, el cuerpo y esos gestos pequeños que a veces dicen más que las palabras.

Desde una mirada terapéutica que confía en el cuerpo, en su sabiduría y en sus tiempos.

En consulta veo a menudo que no siempre es cuestión de entender lo que pasa.

Muchas veces, el cuerpo va un poco por delante.

Gestos pequeños, movimientos a veces casi imperceptibles,
que cuando tienen espacio y seguridad para suceder, de forma espontánea, emergen y se empieza a ordenar algo por dentro.

Desde una mirada inspirada en Winnicott,
es en el sentirse sostenido,
donde lo verdadero puede empezar a emerger✨

Un abrazo sentido.

Sandra.

Enero. Inicio de año y, una vez más, de muchos planes alimentari0s rígidos y forzados,que el cuerpo y la mente acaban pa...
10/01/2026

Enero. Inicio de año y, una vez más, de muchos planes alimentari0s rígidos y forzados,
que el cuerpo y la mente acaban pagando.

Pero quizá este año no necesitas hacerlo
ni más, ni mejor…
sino entenderte mejor.

Algunas luchas con la comida o con el cuerpo
no se resuelven forzando cambios de hábitos,
ni organizándote mejor las comidas,
ni con un nuevo plan o menú.

Se transforman cuando empezamos a comprender
y a atender el origen del conflicto.

Quizá este no sea un contenido ligero de sábado…
pero sí uno necesario
para parar y escucharte.

Comprender el origen de lo que nos pasa no lo es todo,
pero sí una pieza clave.

Desde ahí, el cambio deja de ser una lucha
y empieza a ser un proceso con sentido.

Un abrazo enorme y sentido🫂

📌 Contenido psicoeducativo. La salud mental y la relación con la comida son procesos complejos, personales y únicos en cada historia.

Este 2025 no ha sido un año vivido.Ha sido un año sobrevivido.Con caos, exigencias, pérdidas, duelos, inseguridad e ince...
31/12/2025

Este 2025 no ha sido un año vivido.
Ha sido un año sobrevivido.

Con caos, exigencias, pérdidas, duelos, inseguridad e incertidumbre. Y sin tregua.

En el mundo.
Y también en mi propia vida.

A veces me preguntan por qué no me canso de este trabajo.
De acompañar dolor, historias difíciles, heridas que no siempre se ven.

Y la verdad es que no lo sé del todo.

Pero sí sé esto:
no es solo un trabajo.
Es una vocación real.

De las que no romantizan el sufrimiento
ni apartan la mirada cuando duele.

Durante años conviví con un trastorno alimentario.

Y cuando vi que era posible vivir de otra manera,
que la comida y el trauma podían dejar de ocupar el centro
y que la vida podía empezar a hacerlo,
quise entender por qué.
Y cómo.

De ahí vino la formación.
Y el compromiso de acompañar con rigor, ética y cuidado.

Porque ver a alguien dejar de sobrevivir
y empezar a habitar su vida (y su cuerpo) con más seguridad
no cansa.
Sostiene.

Y también porque casi cada día existe un momento como este (con los amores de mi vida 🐾, dos de ellos, Roy y Lili, regalos inesperados de este 2025😍).

Presencia.
Naturaleza.
Vínculos que no exigen nada.

Ojalá cerremos el año con más presencia.
Y con menos guerra,
dentro de nosotras
y fuera.

Un abrazo grande,
y gracias por estar aquí un año más🫂🧡 Seguimos!

Dirección

Passeig De La Estació De Torreblanca, 23
Torreblanca
08233

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Sandra Navó- Psicología de la alimentación y Salud Integrativa publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Contacto La Empresa

Enviar un mensaje a Sandra Navó- Psicología de la alimentación y Salud Integrativa:

Compartir