14/07/2026
EL SALVADOR APUESTA POR INFRAESTRUCTURA; GUATEMALA APUESTA POR INFLUENCERS. ¿QUÉ ATRAE MÁS TURISMO?
Mientras El Salvador inauguró una nueva terminal de llegadas en el Aeropuerto Internacional San Óscar Arnulfo Romero, una obra de US$50 millones financiada con recursos propios y equipada con tecnología de última generación para fortalecer su competitividad turística, Guatemala vuelve a abrir el debate sobre cuáles son las verdaderas prioridades en materia de promoción del país.
El Instituto Guatemalteco de Turismo (INGUAT) destinó más de Q225 mil de recursos públicos para financiar la visita del creador de contenido estadounidense Kerry Mann y su familia. La inversión cubrió boletos aéreos, hospedaje, alimentación, recorridos turísticos y actividades promocionales organizadas por la institución.
INGUAT sostiene que esta estrategia generará un retorno en exposición internacional y que el alcance digital obtenido equivale a una inversión publicitaria de mayor valor. Sin embargo, el gasto ha provocado cuestionamientos sobre la forma en que se están utilizando los recursos públicos, especialmente cuando persisten desafíos estructurales que afectan la experiencia de miles de visitantes nacionales y extranjeros.
El contraste con la estrategia salvadoreña resulta inevitable. Mientras un país invierte en infraestructura aeroportuaria moderna, tecnología, procesos migratorios más ágiles y mejores servicios para millones de pasajeros, Guatemala apuesta por campañas temporales de promoción digital cuyo impacto a largo plazo continúa siendo objeto de debate.
El turismo no depende únicamente de la publicidad. También requiere carreteras en buen estado, aeropuertos eficientes, seguridad para los visitantes, destinos ordenados, servicios de calidad e infraestructura capaz de competir con los países vecinos. Sin estos elementos, cualquier esfuerzo de mercadeo corre el riesgo de convertirse en una solución pasajera frente a problemas estructurales que siguen sin resolverse.
La discusión no gira únicamente en torno a cuánto se gastó, sino a las prioridades que reflejan las decisiones públicas. Para muchos ciudadanos, mientras otros países de la región fortalecen las condiciones para atraer inversión y turismo mediante obras permanentes, Guatemala continúa privilegiando estrategias promocionales que, aunque pueden aportar visibilidad, difícilmente sustituyen las inversiones de largo plazo que el sector turístico demanda.
La pregunta sigue abierta: ¿qué deja un mayor legado para el país: una campaña con un influencer o una infraestructura que beneficie a millones de viajeros durante las próximas décadas?