10/05/2026
Me levanté pensando en mi primer Día de las Madres y honestamente recuerdo solo pedacitos.
Me recuerdo sentada comiendo con Emilio en brazos, tratando de disfrutar mientras al mismo tiempo pensaba en que ya tocaba la siesta, en que si se iba a sobreestimular o en que si iba a llorar. Y me recuerdo que hubo un momento en el que se quedó dormido y estuve sentada en un mueble mientras él dormía en mis brazos.
Recuerdo esa temporada donde había mucho cansancio, mucho caos y los malabares que a veces nadie te cuenta sobre una maternidad real.
Y aunque había muchísimo amor, también fue una etapa bastante demandante y no se veía tan “mágica” como muchas veces lo imaginamos.
Por eso hoy también pienso mucho en las mamás que están viviendo su primer Día de las Madres. Si hoy se sienten cansadas, abrumadas, sensibles o sobreviviendo el día más que disfrutándolo, quiero que sepan que están haciendo lo mejor que pueden.
Con el tiempo una comienza a darse cuenta de que muchas de esas etapas pasan rápido. Y aunque en el momento se sienten eternas, un día las recuerdas con nostalgia, incluso las más difíciles.
Hoy solo quiero agradecerle a Dios por permitirme vivir la maternidad, por seguir guiándome y darme la oportunidad de crecer junto a mi hijo en cada etapa ❤️
Y también quiero abrazar desde aquí a todas las formas de maternar.
A las mamás con sus hijos en brazos.
A las que maternan en el corazón.
A las que esperan.
A las que extrañan.
Y a las que sostienen desde el amor, incluso en silencio.
Feliz Día de las Madres ❤️