23/03/2026
POTESTAD SOBRE SATANÁS Y TODAS SUS OBRAS
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12).
Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12).
Sin el pecado no habría habido enfermedades. Alguien preguntará: “Si las enfermedades están relacionadas con Satanás, ¿cómo es posible que los doctores puedan sanarlas?”. La respuesta es bien sencilla: Satanás no es omnipotente. Él no tiene todo el poder. Él no controla a la naturaleza ni a la vida humana por entero. El hombre sigue teniendo su propia voluntad y autoridad.
Considera por ejemplo el relato de aquel hombre poseído por demonios en la región de los gadarenos (Marcos 5:1–15). La Biblia dice que estaba poseído por una legión de demonios, pero cuando el Señor Jesús pasó por aquella región, corrió hacia él. Si los demonios hubieran podido, habrían impedido que aquel hombre se acercara al Maestro. Pero no pudieron detenerlo, porque, aunque estuviera poseído, seguía teniendo su propia voluntad.
Esto nos muestra que los seres humanos, creados a imagen de Dios, están en una clase muy superior a la de los ángeles caídos. De modo que cualquier mal causado por Satanás puede ser revertido. Si alguien tiene un accidente de tráfico a causa de una influencia satánica, y el coche se ve dañado, ese coche se puede reparar y Satanás no puede impedirlo.
Si Satanás tuviese todo el poder que algunas personas piensan que tiene, ya haría mucho tiempo que lo habría destruido todo. Pero no lo ha hecho porque no puede. Ciertamente, puede causar males; pero, como ya hemos explicado, muchos de esos males pueden ser humanamente revertidos. Y allí donde no llegan las facultades humanas, llega el Nombre de Jesús. El Señor Jesús vino a deshacer las obras del diablo y a darnos potestad sobre él y sobre todas las fuerzas de las tinieblas. Cuentas con un poder que va más allá de la fortaleza humana, y que es más grande que este mundo. Es el poder del Espíritu Santo. Es el poder del Nombre de Jesús. Tu autoridad en Cristo Jesús es mayor que toda fuerza de las tinieblas.
Oración / Confesión
Querido Padre, gracias por concederme la autoridad del Nombre de Jesús. Yo ejerzo esta autoridad contra toda enfermedad, dolencia y obra de las tinieblas. Yo vivo en la victoria de Cristo, sabedor de que Satanás está bajo mis pies. Todas sus maquinaciones en mi vida y en las de las personas de mi entorno son vanas, en el Nombre de Jesús. Amén.
Estudios posteriores
Lucas 10:19; Filipenses 2:9-11; Marcos 16:17
Plan de lectura bíblica de 1 año
Lucas 5:1-16; Deuteronomio 25-27
Plan de lectura bíblica de 2 años
Romanos 2:12-20; Salmos 91
EL CUESTIONARIO DE HOY
Nuestro verdadero poder sobre Satanás y sus obras proviene de:
Nuestra propia fuerza natural y nuestra fuerza de voluntad.
Evitar a Satanás para que nos deje en paz.
El Nombre de Jesús y el poder del Espíritu Santo.