07/06/2026
La identidad no solo se construye con lo que elegimos.
También se construye con todo aquello que aprendimos que debíamos ser para recibir amor, aprobación o pertenencia.
Muchos adultos crecieron adaptándose al ambiente: siendo fuertes, complacientes, exitosos, invisibles o responsables antes de tiempo.
Con los años dejan de preguntarse qué desean realmente, porque su sistema nervioso aprendió que sobrevivir era más importante que expresarse.
Por eso muchas crisis existenciales no son una pérdida de identidad.
Son el inicio de un reencuentro con ella.
Hay un momento en la vida en el que te descubres haciendo una pregunta extraña:
🤔¿Y yo qué quiero?
Y te sorprende no saber responder.
Porque llevas tantos años resolviendo problemas ajenos, cuidando emociones ajenas y adaptándote a expectativas ajenas… que tu propia voz quedó en segundo plano.
No es que hayas cambiado.
Es que durante mucho tiempo sobreviviste siendo quien necesitaban que fueras.
Y ahora tu alma está pidiendo algo distinto:
volver a conocerte.
Si dejaras de cumplir las expectativas de todos por un mes… 🤔 ¿qué partes de ti volverían a aparecer? Lic. Tafolla Psicología Clinica