02/07/2020
Frecuentemente escucho quejas sobre lo injusta que es la vida, sobre los errores que otras personas cometen, sobre aquellas veces que las personas “te hacen algo” y “te fallaron”, porque tu siempre has hecho algo para esa persona, le has hecho favores, la has apoyado, la has escuchado en sus peores momentos, pero cuando le pediste ayuda, esa persona te dio la espalda, no te escucho o simplemente se negó a ayudarte.
Lo que aquí te tienes que plantear es lo siguiente:
Cuando haces algo por alguien, ¿lo haces por esperar reciprocidad? ó ¿lo haces por que querías hacerlo?, es decir lo haces por que eres una buena persona. Si tu respuesta es la segunda, entonces ¿de qué te quejas?, no todo el mundo actúa igual. Ni todo el mundo piensa como tú. Si lo sé, es feo, es desagradable, es una mier.., pero es la realidad.
Deja de vivir en tu mundo lleno de cosas que deberían pasar, la vida solo pasa. Si tu papá no te dio el tiempo que tu querías, valora lo poco que te dio, hay personas que ni lo conocieron. No es que no fueras importante en su vida, pero el tal vez estaba preocupado en cosas como el trabajo, sus propios problemas, su vida de adulto y no solo tenía que haber tenido tiempo para jugar contigo. O tal vez simplemente era una persona desobligada e incapaz de darte amor. Entiéndelo de una vez. La vida te da lo que tienes y no necesariamente lo que tu querías que te diera.
Si tu hermano no te quiso ayudar cuando tú lo necesitabas, piensa con objetividad, no es que haya querido hacerte daño, simplemente es una persona con muchos problemas, recuerda que siempre te pide ayuda, ¿en qué momento se te ocurrió que el te podría ayudar?, si el siempre recurre a ti. Eso solo te pasa por tener ideas “mágicas” en tu cabeza. Pídele ayuda a alguien que sea más sabio que tú.
Si tu amigo al que siempre le prestaste dinero, cuando tú necesitas ese dinero, no solo no te lo da, sino que se enoja porque le cobraste y hasta te anda “bloqueando” no es que no te quiera pagar, es que es tan inmaduro y tan poco capaz como siempre, recuerda que siempre te ha pedido prestado, ¿qué te hizo pensar que ahora le sobra como para pagarte?, tu “amigo” siempre ha sido un inútil que vive parasitando personas. Sólo entiende la realidad.
Si después de pensar un poco, decides seguir enojado, eso es opcional. Recuerda que el dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional.