27/04/2026
No sé si alguien me va a creer… pero desde que me mudé, alguien duerme conmigo.
La primera noche pensé que era el cansancio.
La segunda… juré que había dejado la ventana abierta.
Pero la tercera ya no pude mentirme.
Sentí el colchón hundirse detrás de mí.
No me moví.
No respiré.
Solo escuché.
Al principio era un sonido leve… como tela rozando.
Luego… una respiración.
Lenta. Tranquila. Demasiado cerca.
Intenté convencerme de que era mi mente… hasta que sentí su mano.
Fría.
No me tocó como tocaría una persona.
Fue… como si me reconociera.
Desde entonces, cada noche pasa lo mismo.
Se acuesta conmigo.
Se acerca un poco más.
Y espera.
Anoche reuní el valor para girarme.
No había nadie.
Pero la almohada de al lado… tenía la marca de una cabeza.
Y esta mañana… encontré algo en mi celular.
Una grabación de voz.
No recuerdo haberla hecho.
Solo se escucha silencio… durante unos segundos.