02/09/2026
JM está por cumplir cuatro años y noto los rasgos de su personalidad. Es ocurrente, divertido, ingenioso, amoroso a más no poder… y tiene una tolerancia mínima a la frustración cuando recibe un no.
Ante un reto o algo que le cuesta es perseverante, pero ante un límite, cuando quiere algo y le decimos que mo se desborda impresionantemente...
Últimamente casi ha tenido uno de esos episodios diarios. Hoy pasó porque quería al perro adentro y su hermana lo sacó.
Pasó de cero a cien en dos segundos. Deja de escuchar, no piensa claramente, pierde el control, avienta, escupe… uffff. Mi mamá diría que con una buena nalgada no lo vuelve a hacer.
Hoy estaba tranquila y, mientras él se desbordaba, me quedé junto a él respirando, regulando mi ritmo cardiaco.
Tuve que pasar mentalmente de: “está haciendo un berrinche” a “no puede controlar su enojo”.
Sentí el impulso de dejarlo ahí y darme la vuelta, pero recordé que quiero enseñarle que su enojo no me aleja y no me asusta. Que puedo acompañarlo y aun así sostener el límite.
Lo más fácil habría sido abrirle la puerta al perro y san se acabó… pero eso le habría mandado el mensaje equivocado.
Continué respirando, monitoreando mi energía, y me senté en el piso a esperar.
Él seguía gritando y yo haciendo “nada”.
Le ofrecí ayudarlo con su enojo y se sentó sobre mí.
Unos segundos después le dije:
—Estás enojado porque tu hermana sacó al perro.
—Sí.
—Lo sé —le contesté.
Ya se estaba calmando y pidió que dejara entrar al perro. Le dije que todavía no, que necesitábamos estar tranquilos para hablar. Se alteró un poco, pero después se resignó. Lo abracé, le acaricié la espalda y seguí respirando.
De pronto me hizo la señal de que ya estaba bien.
—¿Podemos hablar?
Me dijo que sí.
Le expliqué que necesitaba estar tranquilo para dejar entrar al perro… cuando se calmó me pidió dejar entrar al perro y le dije que sí…
Porque no se trata de enseñarle quién manda, sino de acompañarlo para que se convierta en un hombre que pueda sentir su enojo sin responder con violencia.
Y eso empieza por ser capaz yo de modelar lo que quiero enseñar.
Mariana