13/08/2026
“Lactancia materna y salud oral”
Además de aportar nutrientes y anticuerpos, la lactancia materna influye directamente en el desarrollo de los maxilares, la erupción dental y la prevención de algunas maloclusiones. De hecho, hoy se considera un factor clave para el correcto crecimiento del sistema estomatognático.
En diversos estudios y artículos se habla de la importancia de la lactancia materna exclusiva, principalmente durante los primeros seis meses de vida, para facilitar la respiración nasal del bebé, ayudar a un correcto posicionamiento de la lengua y a un buen desarrollo de la musculatura oral, prevenir patrones de deglución anormales, aumentar flujo salival, estimular una buena forma del paladar, etc.
La disminución en el riesgo de presentar maloclusiones y promover una correcta respiración y deglución, también forman parte de estos beneficios, considerados en la odontopediatría moderna.
Existen también otros organismos (OMS Europa) que sugieren la alimentación con leche materna hasta el año de vida; e incluso algunos más, como la Academia Americana de Pediatría, considera que, si el niño y el bebé así lo desean, esta puede extenderse hasta los dos años. Todos ellos, sin embargo, enfatizan la importancia de las acciones preventivas de limpieza oral para evitar la caries temprana, sobre todo si ya han salido los primeros dientes y se ofrece también alimentación complementaria a la leche materna.2
Promover la lactancia materna es un pasaporte haciala salud de los individuos durante su infancia y su vida. Esta, además de tantos beneficios en el organismo, promueve el desarrollo de la salud oral. En este contexto, el odontólogo, y particularmente el odontopediatra, desempeña un papel fundamental al orientar a la madre y a la familia sobre el cuidado de la salud bucal del recién nacido y acompañarlos conforme el niño crece, promoviendo hábitos de higiene y prevención desde la erupción del primer diente.
oral