23/08/2026
Por mejores condiciones laborales
| ¿Qué pasa cuando enfermería alza la voz?
Cuando el personal de enfermería se manifiesta para exigir mejores condiciones laborales, reconocimiento y seguridad para ejercer su profesión, la respuesta no debería ser intentar silenciarlo. Debería ser escucharlo.
La reciente manifestación de personal de enfermería en Yucatán vuelve a poner sobre la mesa una realidad que no pertenece únicamente a un estado, es una situación que enfermería enfrenta en todo México.
Enfermería se pone la camiseta todos los días. Pero pongamos las cosas sobre la mesa; no tenemos salarios de $40,000 o $60,000 pesos como muchos funcionarios, gobernantes o políticos. Para poder sostenerse, muchos profesionales tienen dos o hasta tres empleos. Otros aceptan doblar turnos ante la falta de personal. Y no, no es porque no queramos atender. Es porque el sistema nos exige más de lo que humanamente podemos dar.
Y detrás de cada uniforme hay una historia. Hay profesionales que tienen familia que alimentar, educación, una casa que pagar, transporte, servicios, y responsabilidades que no desaparecen al terminar un turno. Enfermería también tiene derecho a vivir dignamente de su profesión.
Y no, no es porque no queramos atender. Es porque el sistema nos exige más de lo que humanamente podemos dar.
La calidad y seguridad del paciente requieren condiciones adecuadas. ¿Qué calidad de atención puede garantizarse cuando una enfermera tiene a su cargo una cantidad excesiva de pacientes? Pensemos, por ejemplo, en una sola enfermera responsable de 12 neonatos.
La sobrecarga no solo aumenta el riesgo de eventos adversos, cuasifallas y eventos centinela. También está desgastando a quienes cuidan. El cansancio, el estrés y el burnout no aparecen porque enfermería haya perdido la vocación; aparecen cuando las condiciones laborales rebasan los límites humanos.
Nosotros cuidamos a los pacientes, pero la pregunta permanece:
¿Quién está cuidando a enfermería?
En 2020 nos llamaron héroes. Estuvimos al frente cuando más se necesitaba. Hoy no queremos aplausos, queremos condiciones dignas, salarios justos, insumos, becas para pasantes, reconocimiento profesional y oportunidades reales de crecimiento.
Enfermería no está pidiendo privilegios. Está exigiendo respeto.
Porque cuando enfermería se manifiesta, no debería ser silenciada. Debería ser escuchada. 🩺❤️