04/09/2026
🍂 A veces pensamos que para soltar necesitamos tomar una gran decisión o ser radicales.
Terminar algo.
Alejarnos.
Cerrar una etapa.
Dejar algo atrás.
En ocasiones nos aferramos a algo o alguien por prejuicios, por costumbre, por lealtad, por el deber ser o por culpa.
Una relación.
Una expectativa.
Una forma de hacer las cosas.
Una idea.
Un empleo.
Incluso una versión de nosotros mismos.
Y seguimos ahí, haciendo esfuerzos para que funcione, aunque en el fondo sabemos que algo ya cambió.
Antes de pensar en cómo soltar, te invito a observar e intentar reconocer qué estás sosteniendo.
Y pregúntate:
¿Esto que estoy sosteniendo todavía me sostiene a mí?
No necesitas tomar una gran decisión hoy.
Simplemente puedes comenzar por dejar de insistir en aquello que ya no fluye, que ya no te hace bien.
Sin juicio.
Sin culpa.
Sin forzarte.
Solo observar.
Porque cuando reconoces aquello que pesa, también empiezas a darte la posibilidad de elegir qué quieres seguir llevando contigo… y qué puedes comenzar a dejar ir. 🍂
El primer paso es simplemente reconocerlo.