16/07/2026
“La vergüenza debe de cambiar de lado”…
Durante casi diez años, Gisèle Pelicot durmió sin saber que su marido le ponía pastillas para dormir en la comida, la dejaba inconsciente y dejaba entrar a extraños a su casa para que ab*saran de ella. No lo supo hasta que la policía tocó su puerta para contárselo. Gisèle es una gerente de logística jubilada nacida en 1952 que llevaba 50 años casada con Dominique Pelicot cuando estalló el caso.
Los hechos ocurrieron entre julio de 2011 y octubre de 2020 en el pequeño pueblo de Mazan, al sureste de Francia. Dominique mezclaba pastillas para dormir y ansiolíticos en los alimentos de su esposa, y aprovechaba que ella quedaba inconsciente para invitar a hombres que contactaba por internet a ab*sar de ella mientras él observaba, fotografiaba y grababa todo.
Durante el juicio se supo que Dominique ya tenía antecedentes: había sido arrestado en 2010 por grabar debajo de las faldas de mujeres con una cámara escondida en un bolígrafo, y pagó ap***s una multa de 100 euros. La historia se repitió en septiembre de 2020: Dominique fue detenido en un supermercado de Carpentras por filmar bajo la ropa de varias clientas sin su consentimiento. Durante esa investigación, los policías revisaron sus dispositivos y encontraron chats donde invitaba a desconocidos a su casa. En el disco duro hallaron una carpeta llamada "ab*so" con cerca de 2.000 videos en los que aparecían más de 80 hombres viol*ndo a Gisèle mientras ella yacía inconsciente.
Durante los años que duró el ab*so, Gisèle perdió pelo y peso, tenía lagunas de memoria y pasaba días enteros que no recordaba. Los médicos llegaron a sospechar que tenía alzhéimer o un tumor cerebral, pero nadie detectó lo que realmente pasaba.
El juicio comenzó el 2 de septiembre de 2024 en Aviñón. Gisèle pidió expresamente que fuera público y renunció a su derecho al anonimato, argumentando que la vergüenza debía cambiar de lado. En el banquillo se sentaron 51 hombres: su exmarido y 50 acusados de entre 26 y 73 años de diferentes profesiones. El 19 de diciembre de 2024, Dominique Pelicot fue declarado culpable de viol*ción agravada. El tribunal lo condenó a 20 años de prisión, la pena máxima. Los otros 50 acusados también fueron declarados culpables, aunque con p***s de entre 3 y 15 años.
En octubre de 2025, Gisèle regresó a los tribunales: uno de los condenados, Husamettin Dogan, apeló su condena de 9 años. El Tribunal de Apelación de Nimes endureció la pena y la elevó a 10 años. Fue el único en recurrir.
El 14 de julio de 2025, el Día de la Bastilla, Gisèle recibió la Legión de Honor, la distinción más importante de Francia. La BBC y el Financial Times la nombraron una de las mujeres más influyentes de 2024. En febrero de 2026 publicó sus memorias.