01/10/2026
🤱🏻Resguardar al bebé y a la mamá durante las primeras semanas. Desde mi particular punto de vista: SENTIDO COMÚN 🌻
🔥Cuando se rompen reglas sociales o creencias preestablecidas arde troya.
❓Esta publicación me lleva a reflexionar sobre porque hacemos de lado el sentido común ante reglas sociales y el "debería ser así".
🤱🏻Una madre que recién dió a luz no se siente bien, su cuerpo pasó por un proceso muy fuerte desde el embarazo y de hecho estuvo meses, sumado al gran momento de traer al mundo a un Ser, en una situación delicada en todo momento pues gestar y dar vida , no ha sido cosa menor.
💟Es importante respetar lo que mamá y papá decidan, pues Ellos son responsables de su bebé.
🌟A quienes estamos alrededor de los implicados nos toca ayudarlos, en la medida que Ellos nos lo permitan.
⭐Evolucionar y transformar situaciones de vida, aunque expliques tus puntos, va a ser difícilmente comprendido, vas a ser criticado y hasta excluido, la pregunta es Qué prefieres? Seguir actuando de acuerdo al que dirán?
O Ser Leal a lo que tú consciente te dicta?
Rocío Ayón Nogueira 🪻🪻🪻
Psicóloga y Tanatóloga Holìstica & Terapeuta Espiritual.
La llegada de un bebé al mundo solía ser sinónimo de salas de espera llenas de parientes, brazos pasando al recién nacido de persona en persona y una lluvia incansable de consejos no pedidos. Sin embargo, una nueva corriente de padres está rompiendo de manera tajante con esta tradición, abriendo un feroz debate familiar que causa indignación en unos y aplausos en otros.
Bajo la consigna de que "el bebé ni se mira ni se toca", cada vez más parejas están imponiendo la regla de las "cero visitas" durante las primeras semanas tras el parto. Nada de ir al hospital, nada de visitas sorpresa en casa, y reglas extremadamente estrictas que prohíben besar al recién nacido, cargarlo o incluso acercarse sin un lavado meticuloso de manos y mascarilla.
Para quienes defienden esta postura, las razones son claras: proteger el frágil sistema inmune del recién nacido frente a virus, resguardar la salud mental de la madre en pleno puerperio y permitir que los padres adapten su dinámica sin el estrés de atender invitados.
Sin embargo, del otro lado de la balanza, abuelos, tíos y amigos cercanos expresan una profunda frustración, acusando a la nueva generación de "exagerados" e insensibles por privarlos del derecho de conocer a los nuevos miembros de la familia.
¿Una medida inteligente para cuidar la paz y salud del bebé o una paranoia moderna que aísla a la familia?